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Ataduras Pixabay

Al igual que lo está haciendo la tecnología, la mentalidad de la sociedad está sufriendo unos avances notables. Comparar el cómo piensa gran parte de la población en los tiempos que corren con cómo se pensaba hace, por ejemplo, medio siglo, es un ejercicio que deja bien claro todo lo que hemos evolucionado en todos los sentidos, y también en el sentido que nuestro pensamiento ha ido tomando en todo este tiempo.

Antes era imposible pensar que la televisión mostraría cómo una pareja se besa (también era imposible pensar en un aparato como una televisión), que dos personas del mismo sexo pudieran declarar su amor libremente o, incluso, que cualquiera hablara abiertamente de las relaciones íntimas, de los encuentros en la cama o de los encuentros con uno, o una, mismo.

La sexualidad es algo que empezó a quitarse la etiqueta de asunto tabú hace un tiempo. En la actualidad hasta existen especialistas dedicados en formar al público en este ámbito, tanto para enriquecer sus conocimientos como para mejorar los encuentros en la intimidad. Esta apertura, o libertad, sería impensable antes, y a ella se ha llegado gracias a multitud de factores.

Uno de los más importantes, aunque no lo parezca a priori, tiene que ver con internet, con la comunicación que ofrece y facilita la red de redes, como también la posibilidad que ofrece a ciertos negocios a prosperar. ¿Que qué relación tiene esto de que a los negocios les vaya bien con un mayor aperturismo a hablar sobre estos temas tan íntimos? Ahora lo entenderás.

Si hay algo que ofrece la red de redes para los clientes que buscan comprar productos a través de ella, es privacidad (además de comodidad, inmediatez y otras tantas ventajas). Entrar a un navegador web para buscar algo que no te atreverías a comprar por entrar a un establecimiento determinado ante malas miradas ajenas es algo fácil de entender, y que cada vez pasa más. Por eso, muchos sex shop han visto como su volumen de negocio ha crecido de forma exagerada gracias a internet. Si ofrecen el mismo catálogo y la calidad de servicio que sus establecimientos normales, ¿por qué no aprovechar esta vía para evitar pasar un poco de vergüenza en la calle?

Con este crecimiento, la venta de juguetes eróticos ha aumentado de forma más que notable, y esto ha llevado, en mayor medida, a una normalización total a la hora de hablar de todos esos productos que forman parte de este mundillo. Comprar vibradores o cualquier juguetito pensado para otorgar placer y conocerte más a fondo, o a tu pareja, es algo cada vez más común gracias, sobre todo, a que cada vez son más los que se lanzan a comprar gracias a las nuevas tecnologías.

Negocios como el sex shop online Vibralia, a la vez que se han extendido, han influenciado en este cambio de mentalidad del que hablábamos antes. Al ser más fácil comprar sus productos, al evitar preguntas y miradas indiscretas, los clientes se sienten más cómodos y se animan más a aventurarse a probar cosas nuevas, productos que jamás habrían pensado que se verían capaces de comprar, o probar.

Nuestra inquietud por conocer más sobre nuestro cuerpo, el de nuestra pareja, se ha visto alimentada sobremanera gracias al boom del que están gozando los sex shop. Hace algo más de una década era muy difícil encontrar este tipo de negocios; pero ahora el número de establecimientos se ha multiplicado notablemente, y si miramos en la red de redes, podemos hablar de una tendencia al alza aún mayor.

Somos más curiosos, tenemos menos tabúes y estos comercios online son como anillo al dedo para soliviantar satisfacer nuestra inquietud. Ahora tenemos la posibilidad de contar con un amplísimo catálogo de productos dispuesto a hacernos descubrir cosas que jamás imaginaríamos y, como en el caso de Vibralia, con la confianza de saber que al otro lado hay un equipo con una experiencia más que extendida en el sector.

Teniendo esa seguridad, esas facilidades y esa curiosidad tan propia; es lógico que la venta de juguetes sexuales esté creciendo tanto. Puedes mirar tranquilamente los catálogos desde casa, buscar opiniones y, en caso de duda, consultar a los responsables; y todo con la intimidad que te ofrece estar en tu propio hogar. Así, ¿cómo no nos vamos a animar a experimentar con cosas nuevas?, ¿cómo no vamos a querer aprender más sobre nosotros mismos y sobre nuestra pareja, a mejorar nuestras relaciones íntimas?

La apertura de nuestras mentes en el ámbito de la sexualidad es un clarísimo ejemplo de cómo hemos evolucionado en estos años y, el peso de los sex shop online en este asunto, la prueba de que la evolución de la tecnología nos está animando a cambiar nuestra forma de pensar. Y tú, ¿te has animado ya a experimentar?