Economía
Pepe Alvarez (UGT). PD

El sector financiero ha perdido 80.000 empleos en el periodo comprendido entre 2008 y 2016, de los que 73.000 corresponden a los ocho primeros años y los 7.000 restantes al ejercicio 2016, sobre el que aún solo hay estimaciones, según indica FeSMC-UGT.

El sindicato realiza esta estimación a propósito del informe del Tribunal de Cuentas en el que se valora en 60.718 millones de euros el coste del rescate bancario. El importe total "no se reduce" a esta cifra, ya que "también se ha destruido empleo" de forma "brutal", asegura.

El Tribunal de Cuentas calcula que los recursos dedicados al rescate de la banca se desglosan a razón de 41.786 millones de euros procedentes del FROB más 18.932 millones procedentes del Fondo de Garantía de Depósitos, constituido por las entidades financieras y dotado de forma indirecta con dinero de los clientes.

UGT señala que las mayores pérdidas de empleo en el sector son fruto de los procesos que han tenido lugar en el Banco de Santander y en el Banco Popular, aunque no han sido los únicos.

"Esta enorme pérdida de empleo tiene su efecto directo en las cifras de desempleo, en un país con 10 puntos más que la media de la UE 11", lo que supone un "efecto nocivo que perjudica al conjunto de la sociedad".

A la destrucción de puestos de trabajo, la federación de Sector Financiero, Oficinas y Seguros del sindicato suma el cierre de más de 14.500 oficinas bancarias también entre 2008 y 2015.

Esta circunstancia, indica, está ligada en gran medida a la destrucción de empleo en el sector y tiene un "efecto dañino" para los ciudadanos, que han visto cómo a la "exclusión financiera que muchos vienen sufriendo" se suma la ausencia de "oficina bancaria en la que poder ejercer sus necesidades financieras más básicas, obligando a largos desplazamientos".