Economía

Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona (Eurogrupo) retoman el próximo lunes sus conversaciones sobre el rescate de Grecia, aunque con pocas posibilidades de que puedan desbloquear la segunda revisión del programa, puesto que los acreedores y las autoridades helenas no han alcanzado un acuerdo que permita a sus equipos volver a Atenas.

Los acreedores de Grecia (BCE, Comisión Europea y MEDE), Atenas y el FMI siguen sin encontrar una posición común que permita a sus equipos viajar a la capital griega para negociar un visto bueno preliminar a la revisión, el paso previo necesario para que los ministros del euro puedan dar luz verde a la misma.

En este sentido, un alto funcionario ha afirmado que "en el mejor de los casos" y "si las cosas se desarrollan rápido" las partes puedan lograr "de aquí al lunes" una posición común y se anuncie la vuelta a Atenas para negociar un acuerdo a nivel técnico.

Este acuerdo es el primer paso de cara a cerrar la segunda revisión del rescate. Una vez se consiga, el siguiente es que los ministros de la zona euro den el visto bueno político a la conclusión de esta revisión. Cuando esto suceda, Atenas todavía debería adoptar una serie de reformas antes de que pueda desbloquearse el siguiente desembolso.

Es bastante probable, por tanto, que el proceso coincida en el tiempo con un escenario de elecciones en varios socios del euro. Países Bajos celebrará elecciones generales el próximo 15 de marzo, mientras que la primera ronda de las presidenciales de Francia tendrán lugar el 23 de abril.

Aún así, las mismas fuentes no consideran que sea urgente cerrar la revisión, puesto que el Gobierno griego cuenta con suficiente liquidez, pero sí piensan que es "deseable" que se alcance "más pronto que tarde". El siguiente vencimiento de deuda que compromete a Atenas, de 7.000 millones de euros, está previsto en julio.

Otro de los asuntos clave en las negociaciones es la futura participación del FMI en el rescate. Su inclusión es esencial para Alemania, pero el organismo dirigido por Christine Lagarde y las instituciones europeas mantienen diferencias sobre la trayectoria fiscal de Grecia.

En concreto, el FMI considera que las medidas aprobadas hasta ahora por Atenas no conducen a lograr en 2018 un superávit primario (descontando el pago de intereses) del 3,5% del PIB que recoge el rescate. Además, el organismo internacional considera que es necesario aprobar más medidas para aliviar la deuda pública helena, que considera insostenible.

Por otro lado, los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro también serán informados sobre las "previsiones de invierno" presentadas el pasado lunes por el Ejecutivo comunitario. En el caso de España, Bruselas empeoró su previsión de déficit público para este año hasta el 3,5%, cuatro décimas por encima del objetivo pactado.