Economía

El vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, responsable de la cartera de Servicios Financieros, ha asegurado este martes que Bruselas y las autoridades europeas de supervisión y resolución bancaria están estudiando cómo pueden mejorarse las reglas europeas para realizar intervenciones tempranas ante casos de entidades financieras en dificultades.

"Es también un área que estamos mirando ahora con el MUS (Mecanismo Europeo de Supervisión) y la JUR (Junta Unica de Supervisión) para considerar si y cómo las normas pueden mejorarse", ha señalado ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara.

El político letón ha sido preguntado por esta cuestión después de que la presidente del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Daniéle Nouy, explicase este lunes ante la misma comisión de la Eurocámara las limitaciones a las que se enfrenta el BCE para poder actuar de forma temprana y pidiese a los legisladores una revisión de las normas.

Dombrovskis ha afirmado que las medidas de intervención temprana están "totalmente disponibles bajo las normas europeas" y que su objetivo es es "estabilizar las dificultades bancarias" y "evitar la resolución o la liquidación" de bancos.

El vicepresidente del Ejecutivo comunitario ha remarcado además que es "importante" que haya una "interacción" entre "la supervisión normal y la intervención temprana".

Con respecto a las palabras de Nouy sobre la necesidad de que el BCE pueda actuar ante la elevada exposición de entidades financieras a créditos dudosos (NPL por sus siglas en inglés), el letón ha recordado que Bruselas y los ministros de Economía de la UE trabajan en una estrategia para reducir los niveles de estos activos en los balances de los bancos, que discutirán en el Ecofin de julio.

Por otro lado, Dombrovskis ha evitado pronunciarse sobre la calidad de los test de estrés de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), que Popular aprobó en 2016, pero ha subrayado que la entidad fue la tercera peor de todas las analizadas entonces.

Asimismo, preguntado por las diferencias entre los procesos del Popular y del banco italiano Monte dei Paschi de Siena, para el que Bruselas pactó con el Gobierno italiano una "recapitalización preventiva", que permite la inyección de dinero público en la entidad, Dombrovskis ha recordado que los dos casos siguen procedimientos distintos recogidos en las normas de reestructuración y resolución bancaria.

De esta forma, ha explicado que para aprobar una recapitalización preventiva es necesario cumplir unas condiciones previas, entre las que se encuentra que el banco sea solvente y que el BCE no determine que el banco está quebrando o existen posibilidades de que lo quiebre.

En este sentido, ha destacado que el BCE dictaminó que Banco Popular se encontraba en esta situación y que en esos casos la recapitalización preventiva "no es una opción", por lo que el banco pasó a ser intervenido por la Junta Unica de Resolución y después se vendió a Banco Santander.