Economía
Janet Yellen y Jerome Powell (FED). PR

Las despedidas no son plato de buen gusto y más de un inversor echará de menos a Janet Yellen al frente de la Reserva Federal.

La guardiana que ha velado por salvaguardar no sólo el tímido repunte de la inflación sino también alcanzar el pleno empleo así como deshacer parte de las medidas excepcionales implementadas durante la crisis se enfrenta la próxima semana a su última reunión de política monetaria en el seno del Comité Federal de Mercados Abiertos (FOMC).

Como reseña Jose Luis de Haro en 'El Economista' este 25 de enero de 2018, el Senado confirmó el martes, con 84 votos a favor y 13 en contra, a su sucesor en el cargo, el también veterano del banco central estadounidense, Jerome Powell.

Un procedimiento burocrático, donde senadores republicanos como Ted Cruz, Marco Rubio o Rand Paul, curiosamente todos ellos aspirantes a la Casa Blanca en 2016 y defensores de la necesidad de auditar la Fed, votaron en contra de un candidato cuya toma de posesión garantiza una continuidad, al menos a corto plazo.

Del bando demócrata, algunos de los nombres que suenan para las presidenciales de 2020, véanse Cory Booker, Elizabeth Warren, Kirsten Gillibrand o Bernie Sanders, tampoco apoyaron la coronación de Powell como presidente del banco central más importante del mundo.

Aún así, y aunque parezca raro dado el arisco ambiente político a este lado del Atlántico, tanto los republicanos y demócratas en general se sintieron cómodos con el nominado elegido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 2 de noviembre.

Un beneplácito del que Powell deberá aprovecharse, pese a la tradicional imparcialidad de la Fed, en un momento en que su predecesora deja en sus manos una economía que crece al 3%, una inflación que comienza a mirar al 2%, una tasa de paro en mínimos de 17 años y cinco subidas de tipos de interés que no han descalabrado ni la confianza ni al mercado. Tampoco hay que olvidar que Yellen ha puesto a dieta el balance de la Reserva Federal.

"Estas serán metas difíciles de superar para Powell", reconoce James Knightley, economista jefe internacional de ING, quien también insiste en que desde que Yellen tomase la riendas de la Fed en febrero de 2014, el S&P 500 se ha revalorizado un 63%.

De esta forma, Powell heredará el próximo 3 de febrero una coyuntura algo peculiar, donde el consenso proyecta hasta tres subidas de tipos este año y donde tanto la reciente debilidad del dólar como las condiciones financieras pueden forzar tomar decisiones más abruptas.

"Durante los más de 20 años que conozco y he trabajado con Jay Powell, ha demostrado consistentemente ser una persona consistente y reflexiva. Estoy seguro de que será un excelente presidente de la Reserva Federal", aseguró Tim Adams, el capitán del Instituto Internacional de Finanzas (IFF, por sus siglas en inglés).

Una confianza que, a día de hoy, reina dentro y fuera de la Fed. Eso sí, el intercambio de poderes también llega un la rotación de turno dentro del FOMC, donde dos de los altos funcionarios más pesimistas el año pasado, véanse Neel Kashkari, de la Fed de Minneapolis, y Charles Evans, de la de Chicago, serán reemplazados por dos halcones monetarios como son John Williams, de la Fed de San Francisco y nombre que suena en las quinielas para vicegobernador de la Fed, y Loretta Mester, de la Fed de Cleveland.