Economía
El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna. PD

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, asegura este 18 de junio de 2017 que "los puertos ya han perdido empleos por la huelga" de estibadores y cree que es importante que se explique "que las principales empresas ya están llevando movimientos de carga a puertos en el extranjero".

El responsable de Fomento expone en una entrevista en La Razón que tiene la sensación de que "los sindicatos de estibadores están queriendo ir más allá de lo que es el establecimiento de un diálogo sincero para alcanzar el mantenimiento del empleo que los empresarios quieren".

"El problema es que una huelga en este sector no es equivalente a una huelga en otros sectores productivos porque, así como en otros el efecto sobre los mismos dura lo que dura la fuelga, en este caso hay un riesgo (...) de que los tráficos se vayan a otros puertos fuera de España y se queden allí de forma permanente, lo que supondría la pérdida efectiva de los empleos que hay en esos puertos para hacer esa carga y descarga. Hoy po rhoy, el principal problema contra el empleo, que es la causa de la negociación, es la huelga".

De la Serna dice tener constancia de que algunas navieras, además de la danesa Maersk, están considerando usar puertos no españoles para hacer la carga y descarga de sus productos y que algunas ya lo están haciendo.

El ministro afirma que las posiciones entre patronal y sindicatos coinciden en el mantenimiento del empleo pero cree que el problema está en cómo llegar a ese mantenimiento.

Los sindicatos hablan de falta de respeto

Por su parte, los estibadores acusaron el sábado a la patronal de faltar al respeto a clientes y trabajadores, a través de la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar (CETM), mayoritaria en el sector. "La decisión de la patronal de no votar la última propuesta presentada por los sindicatos supone "una falta de respeto a los clientes, a los españoles y a los trabajadores".

En un comunicado, esta coordinadora señala que el hecho de que la patronal no responda a ninguna de las dos propuestas sindicales planteadas, una el día 1 y la otra el 13 de junio, "solo puede interpretarse como ausencia absoluta de voluntad negociadora para garantizar el empleo".

A la espera de la respuesta de la patronal, prevista para el 20 de junio, los trabajadores mantendrán las convocatorias de huelga previstas.

Es "asombroso", prosigue el comunicado, que la patronal no tenga previsto remitir su contrapropuesta hasta el próximo 20 de junio, y que tenga "la desfachatez" de pedir normalidad en el desempeño de sus labores a los trabajadores de los puertos.

La asamblea de Anesco, la patronal de la estiba, decidió el viernes no votar la última propuesta presentada por los sindicatos de estibadores tras analizar un informe jurídico del despacho Garrigues, que advertía de posibles infracciones legales en el caso de aceptarla.

Para CETM, la patronal ha tomado esta decisión sin argumentos técnicos, y según su coordinador general, Antolín Goya, es "inaudito, dada la gravedad de las consecuencias de este conflicto, que no tengan tiempo para sentarse a estudiar una manera de solucionarlo de forma pactada".

CETM califica de "burda" la excusa para la no subrogación de los trabajadores, que no se puede pactar la disminución salarial con las empresas que comuniquen su decisión de continuar con la relación laboral con el personal por medio de los Centros Portuarios de Empleo.

Según recuerda CETM, estos asesores jurídicos "no aceptan uno de los principios de la reforma laboral, que permite negociar en cada empresa las condiciones retributivas".

La coordinadora recomienda a la patronal que se lea los convenios colectivos, y rechaza que la petición sindical de regular la participación de los representantes de los trabajadores en la selección de personal y la creación de un comité de coordinación para actividades formativas, prácticas, traslados e ingresos sea ilegal.

Huida de empresas si el conflicto se enquista

Mientras las posiciones continúan alejadas y a la espera de nuevos movimientos, empresas como la naviera danesa Maersk, propietaria de la terminalista APM, lleva varios días presionando al Gobierno para que intervenga en el conflicto de la estiba, frene la huelga y propicie un acuerdo, mientras advierte de que se verá obligada a abandonar su terminal de Algeciras definitivamente si no llega la paz a los puertos en el corto plazo.

De momento, Maersk APMT ha comunicado a Fomento que está estudiando rutas alternativas para llevar a Europa la mercancía de sus clientes y retirar 35.000 movimientos semanales del puerto de Algeciras.