Economía
Jubilados y planes de jubilación. PD

El PP ha planteado, en el seno del Pacto de Toledo, que el periodo que se utiliza para calcular la cuantía de las pensiones futuras se eleve hasta el entorno de los 30 años, "en línea con lo que viene sucediendo en una mayoría de los países del entorno".

Así se lo confirmaron a elEconomista fuentes cercanas al Gobierno, reconociendo al mismo tiempo que elevar los años de cómputo -hoy son 21 y deben ser 25 de cara a 2022 por efecto de las últimas reformas de pensiones- restará gastos a la Seguridad Social, que hoy acumula un déficit de 18.000 millones de euros.

Aumentar el periodo de cálculo implica tener en cuenta, de cara a las futuras prestaciones, salarios más antiguos. En este caso, y si finalmente el Pacto de Toledo accediera a llegar a los 30 años, quienes se jubilasen a partir de ahora verían como en su pensión influyen sueldos de finales de los años 80, mucho más bajos que los actuales.

De ahí se explica, como subraya José Luis Bajo Benayas en 'El Economista' este 18 de enero de 2018, que cada vez que se reforman las pensiones ese periodo haya sido elevado.

"En 1980 se utilizaban los dos últimos años, y luego fueron 8, y luego fueron 15... y ahora, en base a las últimas medidas, se está aumentando progresivamente de 15 a 25. Creemos que hay que ampliar ese horizonte a 27, 28 o 30 años".

El modelo avanza, por tanto, hacia el uso de toda la vida laboral como método de cálculo, algo que ya sucede en Alemania, Bélgica, Reino Unido, Suecia o Finlandia.

Es en este contexto, de recorte del gasto, en el que hay que entender la propuesta de la ministra Fátima Báñez de que los trabajadores puedan elegir lo mejor de su vida laboral para no ver mermada en exceso su pensión.

Desde el PP explican que el Pacto de Toledo estudiará que quienes acumulen una larga trayectoria laboral, "superior a los 37 años", puedan eliminar entre 2 y 5 años del cálculo de su pensión.

"Sería una manera de compensar a aquellos que han trabajado toda la vida pero hoy tienen la desgracia de tener que calcular la pensión teniendo en cuenta el periodo de crisis, en la que han podido ser despedidos o sufrir un ERE".

Las propuestas del Grupo Popular no fueron mal recibidas por el resto de formaciones políticas del Pacto de Toledo, pese a que en público muchas se mostraron críticas por la "frivolidad" del anuncio de Báñez, que resultó muy poco concreto en un principio.

Ahora, y para que prospere ese aumento del periodo de cálculo, los diputados del Pacto deberán incluirlo en las futuras recomendaciones, que a su vez tendrán que ser discutidas con los agentes sociales y aprobadas, en último término, en el Parlamento. Aún queda mucho para su entrada en vigor.