Economía
Encuesta¿Le pasará factura electoral a Podemos su apoyo a los verdugos y asesinos chavistas de Venezuela?

La 'cheka' todavía no la han estrenado, pero no ha sido por falta de ganas sino de fuerzas. Lo que si han puesto en práctica, además de 'dulzuras' estalinistas como la censura y el nepotismo, es la purga, actividad en la que Pablo Iglesias se ha revelado como un profesional.

"Hay un mandato unánime para este Consejo Ciudadano, hay un mandato unánime para este secretario general: unidad y humildad".

Con estas palabras hace justo un año que Pablo Iglesias asumió su segunda etapa como secretario general de Podemos, tras su clara victoria en la batalla fratricida contra Íñigo Errejón en el llamado congreso de Vistalegre II.

Sin embargo, como subraya ÁLVARO CARVAJAL en 'El Mundo' este 12 de febrero de 2018, la promesa de sus palabras y los ecos de los gritos de los miles de asistentes exigiendo "unidad, unidad", se perdieron entre las paredes del recinto madrileño.

El pablismo ha desatado a lo largo de los siguientes meses una caza de brujas contra todo simpatizante errejonista en las estructuras "estatales" del partido.

Y la cacería ha culminado con el despido de un tercio de la plantilla, la purga -y sustitución- de un 65% de los responsables de áreas y el exilio forzoso de una veintena de estrechos colaboradores de Errejón, incluido él mismo, a la política autonómica de Madrid.