Elena Salgado entra al Congreso con Zapatero, Alonso y Bono detrás.
Salgado no defendió más que con banalidades susurradas
Elena Salgado recibió ayer palos desde todas las demarcaciones. La derecha y la izquierda fusitigaron sin piedad los absurdos Presupuestos de Zapatero. Con la excepción del PNV y Coalición Canaria, el resto de los partidos han arremetido duramente contra el Gobierno y lo acusan de haber fracasado ante la crisis y el paro.
De esto se hacen eco hoy columnas y editoriales llamando la atención sobre la falta de tablas de Salgado y el ninguneo de Rajoy, pasando de ella y culpando directamente a Zapatero de la falta de respuestas y el tancredismo del Gobierno.
David Gistau lo ha señalado en su columna en el El Mundo:
El columnista pone énfasis en que Salgado dio sensación de soledad y vulnerabilidad:
El Mundo también sacude a Salgado en su editorial:
Ni siquiera El País le ha perdonado la vida a la ministra (qué tiempos cuando Salgado se daba el lujo de disctar sus propios editoriales a El País) ante unos presupuestos que tacha de "Cuentas defensivas":
Antonio Pérez Henares también destaca la falta de fuerza dialéctica de la ministra en Negocio:
PARA COSPEDAL SUS ARGUMENTOS FUERON 'BURDOS'
"Los argumentos de Elena Salgado fueron muy burdos, no eran propios de una vicepresidenta". Esa es la opinión que le merece a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, la presentación que ayer realizó la vicepresidenta económica de los Presupuestos Generales del Estado.
Para de Cospedal, Rajoy "estuvo muy correcto", porque según su opinión, de haber sido más agresivo, al ser él un hombre, hubiera quedado como cuando "un chico le pega a una chica en el colegio". Rajoy "se esforzó para no ser agresivo", concluyó.