Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la CEOE.
EFE
Quienes lo eligieron hace casi tres años para sustituir a José María Cuevas cerraron filas y le revalidaron su confianza, así que desde el punto de vista formal su permanencia es tan legítima como lo hubiera sido su marcha
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Por sorpresa, Gerardo Díaz Ferrán planteó en la reunión de la junta directiva de la CEOE celebrada el pasado miércoles una especie de cuestión de confianza para afianzar un liderazgo puesto en entredicho en los últimos meses.
Las empresas de Díaz Ferrán no atraviesan un buen momento, en eso el patrón de los patronos encarna una situación compartida con miles de colegas.
Pero la relevancia de las sociedades que preside y, sobre todo, la importancia de su cargo institucional en una situación económica como la que vivimos, convierte su situación en especial.
Caja Madrid ha abierto un expediente a Díaz Ferrán por impago de un crédito de casi 27 millones de euros, la Seguridad Social le reclama una deuda de 16 por su aerolínea Air Comet, y los trabajadores de esta compañía le piden que abone las nóminas no cobradas en los últimos cinco meses.
Esta compleja situación es la que permite hacer algunas preguntas pertinentes.
Quienes lo eligieron hace casi tres años para sustituir a José María Cuevas cerraron filas y le revalidaron su confianza, así que desde el punto de vista formal su permanencia es tan legítima como lo hubiera sido su marcha.
Se verá si podrá seguir aferrándose a su cargo si el año 2010 es tan negro como preconiza el propio Díaz Ferrán.