Economía
Carles Puigdemont, expresidente autonómico de Cataluña, prófugo en Bruselas. EF
Nunca en 15 años las ampliaciones de capital de las empresas catalanas habían sido tan modestas

Los empresarios catalanes viven instalados en la inestabilidad desde hace meses. El referéndum independentista del 1 de octubre hizo saltar todas las alarmas y desató una fuga de empresas.

El impacto económico comenzó a cristalizar en forma de bajadas del consumo y reducción del turismo. Las elecciones no han logrado disipar el desafío independentista y, ante la amenaza de un mayor coste económico, todas las patronales piden responsabilidad a los partidos políticos.

Más de 3.000 empresas han cambiado su sede social o fiscal por el 'procés' desde octubre, mudándose desde Cataluña a Valencia, Alicante, Zaragoza o Madrid, entre otros destinos.

El pánico económico provocado por el independentismo no se limita a ese dato, hay muchos más: la caída del turismo, la disminución de ventas al resto de España, el hundimiento del pequeño comercio, el mal dato del paro o el bajón de reservas hoteleras atestiguan el impacto negativo del desafío soberanista.

Los estragos económicos del procés hacen retroceder a Cataluña hasta 15 años en algunas variables

Y ahora se ha sabido una cifra más, especialmente inquietante: las ampliaciones de capital efectuadas por las sociedades mercantiles asentadas en Cataluña durante los meses de octubre y noviembre acumularon un importe total de 516,74 millones de euros, lo que supone el peor dato para esta Comunidad durante estos meses del año desde la entrada en vigor del euro en 2002, según los datos analizados por Axesor.

Las ampliaciones de capital suelen obedecer al fortalecimiento de la empresa que las emprende, bien con la entrada de socios nuevos o por el esfuerzo inversos de los que ya tenga; o una apuesta por salir adelante ante la crisis. Son indiciarias, siempre, de la confianza de los propietarios en el futuro de su actividad. Algo que parecen haber perdido, con estos números.

En España

En el conjunto de España, la cifra relativa a las ampliaciones de capital desde el pasado 1 de octubre hasta finales de noviembre también fue "especialmente débil", concentrando tan solo el 9,8% del importe total acumulado del año. Por ejemplo, en Madrid se registró un volumen de operaciones valorado en 1.462,31 millones de euros, el dato más bajo para esta Comunidad desde el año 2013.

Sin embargo, en el acumulado del año, el importe ascendió a 38.516,75 millones de euros, un 33,2% más que en 2016, cifra que rompe la tendencia bajista que caracterizó a las ampliaciones de capital en los tres últimos años.

De este importe, 22.094,4 millones de euros se registraron solo en Madrid, lo que representa el 57,3% del total. Le sigue Cataluña, con 5.135,79 millones de euros, cifra que solo representa el 13% del total, si bien supone un ascenso del 3,6% respecto al pasado año.

La Banca

Durante el mes de noviembre, el importe nominal de las ampliaciones de capital efectuadas fue de 2.608,17 millones de euros, cifra muy inferior a los 4.457,51 millones registrados el mismo mes de 2015.

En el undécimo mes del año, el 45,5% del importe total registrado perteneció al sector financiero y asegurador. Con un total de 1.186,92 millones de euros, la banca disparó las ampliaciones hasta registrar máximos de 13 años.

El 65% de todo el capital movilizado por las entidades financieras se efectuó en Cantabria, sede del Banco Santander, donde se registró una sola operación por valor de 776,9 millones de euros. Gracias a este dato, el ascenso en la Comunidad cántabra fue del 904%, respecto al mismo mes de 2016, hecho que "pone de manifiesto el enorme peso en la estadística de las grandes empresas".

Mucha deuda

Paralelo al procés, aunque sin apenas aparecer en el centro del debate de las urgencias y necesidades, el endeudamiento de Cataluña se ha disparado también en los últimos meses.

En concreto, la comunidad catalana cerró 2016 con un incremento del 376% de su deuda pública respecto a 2007, el año en el que estalló la última gran crisis económica, y ya representa el 27% del pasivo total que acumula el conjunto de las Comunidades Autónomas, según se desprende del estudio Deuda Pública 2017 realizado por la EAE Business School.

Con este nivel de deuda, Cataluña se convierte así en la región más endeudada de España, con un pasivo total de más de 75.000 millones de euros tras experimentar un incremento de casi 60.000 millones desde los 16.000 que registraba en el año 2007.