Economía
Pig Demont RS

El abogado del expresidente de la GeneralitatCarlesPuigdemont, Jaume Alonso-Cuevillas ha impugnado el registro de la marca malagueña 'Pig Demont', dedicada a la distribución de jamón y bebidas, por presunta "ofensa y vejación" a la imagen de Puigdemont.

Y aunque suene a chiste, la Oficina Española de Patentes y Marcas ha decidido prohibir al un empresario usar el nombre  para vender sus embutidos.

En su resolución, la Oficina de Patentes suspende el uso del nombre:

"Al ser contrario a la ley, al orden público y a las buenas costumbres, dado que el signo solicitado hace alusión de manera ofensiva a un expresidente de una comunidad autónoma, lo que puede herir la sensibilidad de una parte de la sociedad".

La Oficina también subraya que la prohibición del uso del nombre obedece a su similitud fonética con el apellido del político independentista, "que para la generalidad del público identifica a una persona distinta del solicitante, sin aportar la debida autorización".

El empresario malagueño que usaba la marca Pig Demont ha presentado alegaciones.

LA HISTORIETA

En declaraciones a TV3 recogidas por Europa Press, el abogado ha explicado que envió un requerimiento a la Oficina de Patentes y Marcas en diciembre para impugnar la marca por considerar que la imagen --un cerdo con gafas y pelo-- es una clara caricatura del expresidente y por "las similitudes fonéticas con su apellido, que no tienen autorización para utilizar".

La oficina suspendió el uso de la marca y ahora el propietario de la empresa ha presentado alegaciones contra la decisión, ha explicado Alonso-Cuevillas.

La defensa de Puigdemont ha actuado contra la empresa en el ámbito de la propiedad industrial pero ha asegurado que, si sigue utilizando la marca, reclamarían por la vía civil, "y si además se producen expresiones ofensivas, se procederá por la vía penal".

Alonso-Cuevillas ha asegurado que Puigdemont "de este asunto se ha preocupado poco", porque tiene asuntos mucho más relevantes de los que ocuparse.

El empresario Alberto González, que se ha mostrado preocupado por el futuro de su empresa malagueña, ha dicho que "el humor es fundamental en la vida, y en política por supuesto también, quizá más, y no ha habido intención de molestar".

En declaraciones a la Cope recogidas por Europa Press, ha dicho que el 11 de junio presentó sus alegaciones al requerimiento, en las que dice que "el logo no refleja la imagen de él, y por supuesto se pretendió llamar 'Cerdo de monte" ('Pig Demont')" a la empresa, y su abogada calcula que el caso puede alargarse de una a tres semanas.

Ha insistido en que el logo no es su imagen sino la caricatura de un cerdo: "Que yo sepa, no tiene que tener él la propiedad de ese pelo", ha añadido en alusión a que el peinado se pueda parecer al de Puigdemont.

VÍDEO DESTACADO: Así fue la reunión en la cárcel del prófugo capturado Puigdemont con el vicepresidente del Parlamento catalán