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BBVA cae un 5,2% ante el desplome de la lira turca y la preocupación del BCE

La crisis de la lira turca salpicó este viernes 10 de agosto de 2018 al Ibex 35.

La divisa otomana se debilita hasta superar las 6 liras por dólar, llegando a caer más de un 15%. Ante este panorama, el BBVA lidera las pérdidas en bolsa, hundiéndose un 5,16% al cierre.

Sus caídas lastran a todo el selectivo, que pierde al cierre un 1,56% hasta los 9.602,1 puntos, con todos los valores en rojo salvo DIA, que sube un 1,34% después de sufrir mucha volatilidad la última semana, y avances muy leves de Colonial e Inditex, empresa beneficiada por el abaratamiento de los costes en Turquía, donde tiene un importante centro de producción.

The Financial Times informaba el viernes de que el Mecanismo Único de Supervisión (el ala del Banco Central Europeo que supervisa los bancos más grandes de la región) ya ha expresado su preocupación con la exposición a Turquía de varias entidades bancarias, como la española BBVA, la italiana Unicredit y la francesa BNP Paribas, entidades que también caen con fuerza.

El BBVA es un banco especialmente expuesto al país turco: la economía otomana, según los resultados presentados en julio, supone el 12% de los activos y el 24% de las ganancias, con 826 millones en las cuentas del último año.

Sin embargo, BBVA no es el único banco que sufre: el sector financiero español en su conjunto se dejó este viernes más de un 2%, con todos las grandes entidades bancarias cayendo alrededor de esa cantidad.

En Turquía, la lira lleva cayendo en picado toda la semana, especialmente después de que las reuniones en Washington no consiguieran gran progreso en la resolución de la crisis diplomática con EEUU por la compra de petróleo iraní.

Sin embargo, la tendencia ya venía de antes, a raíz de la falta de la confianza en el tiránico presidente Recep Tayyip Erdoğan, que fue elegido en junio de 2018, y las presiones por la normalización de la política monetaria de la Reserva Federal y las alzas de la rentabilidad del bono soberano estadounidense.

"La divisa está cayendo tan rápido que un paracaídas es lo primero que le viene a la cabeza a uno a la hora de pensar en prevenir que la lira turca se estrelle contra el suelo", estima Bart Hordijk, analista de Monex Europe.

"Este paracaídas podría ser un aumento gigantesco de los tipos (al menos 500 puntos básicos) para tranquilizar a los mercados y mostrar el compromiso claro del Banco Central de la República de Turquía para apoyar su moneda".

"Otra forma de evitar que la lira muera desangrada podrían ser el control de capitales", añade Hordijk.

Sin embargo, el islamista Erdoğan se ha resistido a cualquiera de estas medidas y el viernes ha comparecido frente a la población con las manos vacías.

El presidente no presentó ningún plan concreto por parte del gobierno, limitándose a pedir a los ciudadanos a que cambien sus euros y dólares a liras para frenar la fuerte depreciación de la moneda turca - "esa va a ser la respuesta más efectiva contra Occidente", señaló

La lira, que había llegado a ralentizar sus caídas a mitad de la mañana, volvía a devaluarse a un ritmo de dos dígitos tras las palabras de Erdoğan.

De hecho, su debilidad se agudizaba a media tarde, cuando el presidente de EEUU, Donald Trump, tuiteaba que acababa de autorizar "doblar los aranceles sobre el acero y aluminio con respecto a Turquía según su divisa, la lira turca, cae rápidamente contra nuestro fuerte dólar", especificando que las importaciones de aluminio tendrán ahora un arancel del 20% y el acero un 50%.

"¡Nuestras relaciones con Turquía no son muy buenas en este momento!", zanjó Trump. Tras el tuit, la lira se depreciaba un 15% frente al dólar. Al cierre de las bolsas europeas continúan las pérdidas de dos dígitos en la peor sesión de la historia para la divisa turca.

Junto a la crisis turca los mercados también han golpeado al rublo ruso esta semana, ante la escalada de tensión entre Estados Unidos y Rusia. La divisa rusa se desplomó un 5% entre el martes y el jueves respecto al euro, aunque este viernes rebota cerca del punto porcentual.

Durante la sesión, además, los inversores se han lanzado a la compra de dólares como suele ser habitual cada vez que hay nerviosismo en los mercados, y el ‘billete verde' rebota más del 0,5% respecto al euro, alcazando los 1,14 dólares por cada unidad de la moneda europea.

Los mercados cotizan con inquietud en agosto, especialmente a raíz de las tensiones comerciales entre EEUU y China y la ralentización del crecimiento económico. De hecho, las últimas previsiones de la Organización Mundial de Comercio confirman que el tráfico de bienes continuará ralentizándose durante el tercer trimestre del año, lastrado por la debilidad de los pedidos de exportación y la producción y venta de automóviles.