Paul Krugman.
PD
El 'visionario' Krugman auguró el uso marginal de Internet para 2005
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Paul Krugman, abanderado del neokeynesianismo más exacerbado y economista de cabecera de Zapatero y de Obama, los dos líderes de la confluencia interplanetaria, en palabras de Leire Pajín, ha ido errando una vez tras otra en sus predicciones sobre el futuro desde 1998.
Ese mismo año, el todavía economista de tertulia, afirmó que en 2005 el impacto de Internet desaparecería, quedando su uso para fines marginales, de la misma manera que sucedió con el fax.
No obstante, por aquellas fechas, lo que sí era marginal era el peso de sus opiniones. Sin embargo, desde que consiguió el Nobel y los dos presidentes socialdemócratas le elevaron al altar, su voz se ha dejado oír por todo lo alto.
A partir de 2007, Krugman se ha convertido en el economista de la crisis, pero sus pronósticos han seguido igual de desacertados que siempre.
En 2009, delante de todas las cámaras de la CNBC, aseguró que el paro de EEUU alcanzaría su tope máximo en el 9% y después comenzaría a bajar. Vaticinó que los planes de estímulo, es decir de despilfarro público, aplicados por la Administración Obama, dejarían ver pronto sus efectos.
Sin embargo, lo único que se consiguió estimular fue el desempleo. En 2012 la economía norteamericana ya ha tocado los dos dígitos en su cifra de paro.
A Krugman tampoco se le ha pasado la oportunidad de arremeter en varias ocasiones contra Europa. En 2010, en su columna de opinión en el diario 'The New York Times' atacó los planes de austeridad de Alemania, afirmando que los germanos con esas políticas verían caer su PIB hasta en un 0,7% en 2011.
Lejos de cumplirse lo dicho, en ese año la economía teutona creció más del 2% del PIB.
Asimismo, se volvió a equivocar cuando intentó sembrar el pánico con una supuesta salida de Grecia del euro en abril de 2012. Y de nuevo metió la pata cuando auguró un 'corralito' para Italia y España también en 2012.
Krugman ha fracasado como economista y como adivino ya en demasiadas ocasiones.
Sin embargo, siempre quedará para la posteridad su receta de iniciar una guerra contra extraterrestres para salir de la crisis en 18 meses.
NOTA.- leer artículo completo en 'La Gaceta'