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La muerte de un ser querido es una circunstancia difícil y dolorosa para las familias. Pero al duelo se le suele añadir otra fuente de preocupación: la herencia. Proceder al reparto de bienes puede ser un trámite sencillo o bien convertirse en una pesadilla. Si algún familiar se siente perjudicado o está en desacuerdo con los términos del testamento, la cuestión de la herencia puede acabar en tribunales.

Partición de la herencia ¿quién la realiza?

En el momento de proceder al reparto de una herencia, hay que distinguir entre dos situaciones:

  • Herencia con testamento

Es este caso, el fallecido establece por escrito la repartición de sus bienes o bien designa a una persona para que lo haga. Sean cuales sean los términos, en ningún caso pueden resultar perjudicados los denominados herederos forzosos o legitimarios (cónyuge, hijos o padres), que siempre recibirán una parte de los bienes.

En concreto, los beneficiarios de la legítima obtendrán las dos terceras partes de la herencia, que deberán repartirse de forma igualitaria entre todos los hijos. Pero no todas las comunidades de España se rigen por el mismo criterio. En el caso de Galicia, existe una mayor libertad a la hora de redactar un testamento y tan solo se destina a la legítima el 25 % del valor de la herencia. Es decir, la persona que realiza testamento puede otorgar el 75 % de sus bienes a quien desee, sea o no familiar directo.

Este aspecto diferencial en Galicia provoca que muchos particulares acudan a los abogados de herencias en Coruña para conocer sus derechos. En cualquier caso, la legítima del 25 % se mantendrá como está mientras no se reforme la Ley de Derecho Civil de Galicia.

  • Herencia sin testamento

Cuando no existe testamento, los hijos mayores de edad podrían repartir la herencia como deseen. Si no existiera un acuerdo, sería un repartidor designado por un juez el que se encargaría de dividir la herencia.

Herencias sin acuerdo

Puede darse el caso de que los beneficiarios de una herencia no estén de acuerdo con la repartición realizada y decidan impugnar el estamento. En ese caso, la única vía posible es poner el caso en manos de un juez, que será el encargado de analizar las demandas y proceder al reparto de bienes.

La demanda para solicitar una partición judicial de la herencia ha de presentarla un abogado. Para resolver la división, será preciso realizar un inventario de los bienes y efectuar una tasación de la vivienda del fallecido, si fuese de su propiedad.

Razones para impugnar un testamento

Para tirar adelante la impugnación de un testamento, deben existir razones importantes. Los tres factores que un juez puede tomar en consideración son:

  • Facultades mentales: en este caso, la persona disconforme con el testamento debe demostrar que el fallecido no estaba en plenitud de facultades cuando encargó la redacción del texto.
  • Fraude o presión: hace referencia a la existencia de algún tipo de presión sobre el testador a la hora de elaborar el documento de reparto de bienes.
  • Falta de testigos: el demandante basa su reclamación en defectos de ejecución, como la falta de testigos en el momento de otorgarse el testamento.