Economía
Pedro Sánchez (PSOE). EP
El Gobierno rechaza de entrada la propuesta y lo fía todo a empleo y PIB

Es el tío de las ocurrencias. Pedro Sánchez plantea la creación de dos nuevos impuestos para contribuir a financiar el sistema público de pensiones: uno, sobre las transacciones financieras, y otro, a la banca, con los que prevé recaudar 1.600 millones al año.

"Si los españoles contribuyeron con el sudor de su frente al rescate de la banca, es justo que ahora sea la banca quien ayude a sostener el sistema de pensiones".

La medida, a la que ya se habían aproximado otros grupos como Podemos, genera dudas entre los expertos consultados, que alertan de consecuencias negativas: si ese impuesto no se aplica de forma homogénea en toda la eurozona y se limita a España, restaría competitividad y efectividad al sector bancario español, advierten.

Explica Silvia Zancajo en 'El Economista' este 10 de enero de 2018 que, aunque hay consenso acerca de la necesidad de alternativas para costear el sistema -el pasado lunes el Tesoro emitió un préstamo de 15.000 millones a la Seguridad Social para poder pagar las pensiones- economistas y fiscalistas difieren de la eficacia de los impuestos a la banca.

"Una de las opciones para pagar las pensiones son los impuestos, y dentro de la lógica socialdemócrata es normal que se plantee una tasa al sector financiero, pero eso tiene un peligro dentro de la lógica comunitaria", explica Valentín Pich, presidente del Consejo General de Economistas, que recuerda que los impuestos "no deben perjudicar a la economía".

En un sentido parecido, el profesor del Iese Javier Díaz-Giménez previene de posibles consecuencias de la medida.

"Es una mala idea en sí, porque poner un impuesto encarece la actividad bancaria y las entidades trasladarán ese coste a sus clientes", pronostica este experto. Un diagnóstico en el que coincide el profesor y coordinador del Departamento de Investigación del IEB, Miguel Ángel Bernal, que advierte del peligro de un incremento de las comisiones bancarias. Además, pone de relieve las recomendaciones del FMI sobre el sector financiero español, "que ya tiene problemas con su exceso de deuda pública".

Un 'islote' en Europa

A los peros en el sector nacional, otros expertos creen que el país sería menos atractivo para entidades extranjeras, que vengan -por ejemplo- de la City tras materializarse el Brexit.

"España sería un islote dentro de un espacio financiero europeo que está controlado por el Banco Central Europeo", añade Antonio Pedraza, presidente de la comisión financiera del BCE.

Desde el PSOE responden a estas críticas alegando que España tiene un sector bancario sólido, que puede afrontar un impuesto como éste, que se aplica de forma satisfactoria en otros países como Reino Unido.

La tasa rondaría el 8% sobre la base imponible del Impuesto de Sociedades y permitiría recaudar entre 800 millones y 1.000 millones anuales. Una cantidad insuficiente ante un sistema que arrastra un agujero de alrededor de 17.000 millones, tal y como reconocen desde el propio equipo de Pedro Sánchez.

"Es cierto que solo supone un parche", admiten fuentes socialistas, "pero somos partidarios de un aplicación gradual y más en medidas tan novedosas como ésta".

"Hay que ver cómo funciona primero".

Lo cierto es que en otros países, como Reino Unido, se ha cumplido el potencial recaudatorio y, desde su aplicación en 2016 permite sumar 860 millones de euros al año. Una cifra similar a la prevista por el PSOE.

Junto a los 800 millones de recaudación del impuesto a las transacciones financieras -cuya aplicación a nivel comunitario se está discutiendo en Bruselas-, sumaría 1.600 millones extra que se incluirían en la partida destinada a reducir el déficit de la Seguridad Social, dentro del proyecto alternativo de Presupuestos que presentarán los socialistas.

Aunque la cifra no es muy elevada, en el PSOE defienden que más allá de las cantidades, se trata de un impuesto de una "significación enorme para todos los españoles" después de un rescate a la banca que costó 77.702 millones de euros a los contribuyentes.

De aplicarse desde ahora y hasta 2050, "la banca solo devolvería 25.000 millones al sistema", añaden esas mismas fuentes.

Hacienda rechaza el impuesto

El Gobierno ya adelantó ayer su postura ante la propuesta.

"Nunca he sido muy favorable de incrementar los impuestos", dijo al respecto el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, en declaraciones en el foro Spain Investors Day.

En un sentido parecido, el secretario de Estado de Presupuestos y Gastos de Hacienda, Alberto Nadal, indicó desde Bruselas que "las pensiones se sostienen con la creación de empleo, no con impuestos que reducen el crecimiento".

La medida, por último, tendría que sortear algunas trabas legales.

"La ley impide financiar las pensiones con impuestos fuera de la caja de la Seguridad Social", explica el economista Javier Santacruz.

Sobre este asunto, el PSOE explica que se articularía de forma que hubiera un compromiso político para que Hacienda destine todo lo recaudado por esos tributos a la caja de la Seguridad Social.