Economía
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici. EFE

La economía española va viento en popa y en eso confían Mariano Rajoy y el PP, para llegar a 2020 con altas probabilidades de ganar las elecciones y repetir en La Moncloa.

La Comisión Europea (CE) ha elevado este 7 de febrero de 2018 su previsión de crecimiento para España en 2018 una décima, hasta el 2,6% del PIB, como consecuencia del "fuerte impulso" registrado en el segundo semestre de 2017 y pese a las "consecuencias contenidas" de la crisis institucional en Cataluña.

"Aunque las consecuencias para el crecimiento de los recientes eventos en Cataluña han permanecido contenidas, los acontecimientos futuros podrían tener un impacto, cuyo alcance no puede ser anticipado en este momento", ha advertido el Ejecutivo comunitario en sus previsiones macroeconómicas de invierno .

A finales del pasado noviembre, después del referéndum ilegal del 1 de octubre en Cataluña, la Comisión avisó de que la situación podía tener un impacto sobre la economía en función de cómo se desarrollasen los acontecimientos, si bien no podía anticiparlo.

Tres meses después, sin que se haya formado aún un Gobierno regional tras los comicios autonómicos del 21-D y tras la salida de más de 2.500 empresas de Cataluña en 2017, la Comisión sigue sin atreverse a medir el golpe, pero considera que los efectos hasta el momento "han sido contenidos".

En general, Bruselas calcula que la economía española cerró 2017 con una expansión del PIB del 3,1%, mientras que estima que el incremento en 2019 se moderará hasta el 2,1%.

El incremento de una décima en el PIB proyectado para este año se debe al "sólido impulso" registrado en la segunda mitad de 2017, que ha resultado en un mayor efecto de arrastre que el anticipado.

En concreto, la Comisión Europea destaca el crecimiento del PIB en el tercer trimestre de 2017 (del 0,8%) gracias al consumo privado, a la "boyante" inversión en equipo y la contribución "positiva pero decreciente" de las exportaciones netas.

En su análisis, el Ejecutivo comunitario señala que el consumo privado seguirá siendo el principal motor del crecimiento en España, pese a que se ralentizará según se modere la creación de empleo.

La contribución de las exportaciones, añade, seguirá siendo positiva, ya que espera que sigan creciendo en 2018 y 2019, con tasas "ligeramente menores" a las actuales, pero más rápido que las importaciones.

Avisa, sin embargo, de que se disipará el efecto de algunos factores que han apoyado este consumo, como la mejora de las condiciones financieras o los bajos precios del petróleo.

En cuanto a la inflación, la Comisión espera que el índice aumente en la primera mitad del año para descender en la segunda, debido al efecto del precio del petróleo, situándose de media anual en el 1,6%, para volver a bajar al 1,5% en 2019.

Nueva estrategia de previsiones

La Comisión Europea ha comenzado este miércoles con una nueva estrategia de publicación de previsiones, según la cual publicará dos versiones provisionales en invierno y en verano y dos más amplias en primavera y en otoño, en lugar de presentar tres completas a lo largo del año.

Así, las previsiones provisionales únicamente cubrirán datos anuales y trimestrales de PIB y de inflación sobre el año en el que son publicadas y los siguientes, tanto para la UE y la eurozona en su conjunto como para los Estados miembros. Por ello, estas dos versiones no contienen datos sobre déficit público.

Bruselas ha explicado que este cambio alinea la metodología de las proyecciones europeas con las de otras instituciones internacionales, como el Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).