Economía
Mario Draghi (BCE). PD
Se reducen las previsiones de crecimiento y aumentan las de inflación

Mario Draghi ha anunciado que el Banco Central Europeo (BCE) reducirá las compras de activos en 15.000 millones mensuales a partir de septiembre, pero a su vez extiende las compras hasta diciembre de 2018.

De este modo, el programa de estímulos (QE por sus siglas en inglés) pasará de los 30.000 millones de euros mensuales actuales a realizar adquisiciones netas por 15.000 millones de euros desde septiembre hasta diciembre de 2018, momento "en el que terminará".

Además, Draghi ha destacado durante la rueda de prensa que aún no se ha empezado a debatir sobre una subida de tipos, ni siquiera se sabe aún si este alza se va a producir en algún momento.

Draghi ha explicado que el fin de las compras netas sólo significa que el balance del BCE no seguirá creciendo, sin embargo, se reinvertirán los activos que vayan venciendo para mantener unas condiciones financieras "cómodas y con la liquidez adecuada durante el tiempo que sea necesario". 

"Todavía no se ha discutido cuándo y si se van a subir los tipos de interés".

Esta frase que otorga la posibilidad de que los tipos se mantengan en cero durante mucho más tiempo está teniendo un fuerte impacto en el euro, que en estos momentos se deprecia más de un 1,3% contra el dólar y pierde los 1,17.