Economía
Bloque de viviendas Pixabay

Que el mercado inmobiliario se está recuperando después del estallido de la burbuja es ya una realidad, tanto la venta de pisos de obra nueva, locales comerciales, o viviendas de segunda mano. Sin embargo, la crisis y esa burbuja causó un cambio en la mentalidad y esto ha hecho que muchas inmobiliarias o empresas hayan abierto una línea destinada al alquiler, como es el caso de los pisos de alquiler de Lazora, una entidad que tradicionalmente se había centrado en la venta de inmuebles.

Esta diversificación permite llegar a todo tipo de clientes, tanto aquellos que buscan la inversión en negocios y por tanto necesitan disponer de un local, como los que prefieren ser cautos y no apresurarse a comprar piso hasta tener asegurado un cierto tipo de estabilidad profesional y personal.

En este sentido, ¿qué factores pueden entrar en juego a la hora de decidirse si comprar o alquilar? ¿Es sólo un estilo de vida? Algunos podrían pensar que sí, porque así como en generaciones pasadas era prácticamente indispensable vivir de una cierta forma, casarse a una cierta edad, tener hijos antes de los 30 - a veces, incluso, antes de los 25 - , ahorrar para tener una casa en propiedad y trabajar en la misma empresa, si se podía, hasta la jubilación, hoy los tiempos han cambiado. Todo lo que antes se consideraba "normal" ahora es la excepción y hasta hace poco el pilar de poseer una vivienda se mantenía sólido, hasta la crisis económica, la de la construcción y el estallido de la burbuja inmobiliaria que hizo que se tambaleara.

Actualmente ya no es indispensable ni casarse, ni tener hijos antes de los 30 para llevar una buena vida. Ni qué decir tiene que estar en una empresa hasta la jubilación es misión imposible, y, además, no tiene mucho que ver con las inquietudes de las generaciones que hoy se independizan (o que intentan independizarse), que saltan de una compañía a otra, por trabajos precarios o porque tienen un continuo afán de mejora y planes de carrera.

No está escrito en ningún sitio que se deba comprar piso enseguida. Hay muchas personas que prefieren esperarse, para saber cuántos van a ser, dónde van a querer estar y qué van a querer hacer. Hay otras muchas que, sin embargo, prefieren contar con una casa en propiedad y luego poderla convertir en una inversión. El mercado inmobiliario va a dejar, pronto, de seguir un patrón porque éste, va a dejar de existir.

Actualmente, mucho se está hablando de la necesidad de regular las viviendas vacacionales, que están haciendo subir los alquileres en muchas ciudades españolas - escuchábamos hace pocas semanas el caso de Ibiza. Es cierto que esta modalidad, tarde o temprano, se va a tener que normalizar para evitar lo que muchos califican de competencia desleal. En cualquier caso, aún se pueden encontrar pisos de alquiler baratos. Muchas inmobiliarias, gestoras, bancos u otras empresas de distinta índole tienen esa línea de negocio, nacida por necesidad de reconvertirse pero que, actualmente, se ha convertido en estratégica.