Economía
Gastos, comercio, rebajas, dinero y Navidad. CB

La llegada del frío es el mejor momento para retomar la planificación financiera en casa con el objetivo de ahorrar.

Este concepto nació en Estados Unidos a principios de los años 70 como una respuesta a la necesidad de tener en cuenta todos los aspectos que puedan influenciar en las finanzas.

Como explica S.F. en 'ABC' este 27 de noviembre de 2017, aunque el trasfondo de las palabras «planificación financiera» parece estar más ligado al mundo de las grandes corporaciones, la realidad es que con el paso del tiempo esta idea se ha trasformando para adaptarse a diferentes ámbitos y en la actualidad también forma parte de lo que se conoce como asesoramiento financiero, un elemento imprescindible para las familias más interesadas en ahorrar y en conocer mejor sus finanzas.

La planificación financiera es, por lo tanto, algo al alcance de todas las familias siempre y cuando estas sigan una serie de pautas que les ayuden a establecer su propia organización bajo unas premisas más realistas de su propio capital. Así, la planificación financiera se convertirá en poco tiempo en un hábito que ayudará a las familias a ahorrar más y mejor.

Cinco etapas para incentivar la planificación financiera en tu familia:

1. Establecer objetivos: En primer lugar, ahorrar. Un análisis real y sincero de las finanzas familiares, es decir, conocer la cifra total que surge del resultado de restar los gastos totales a los ingresos totales, te permitirá hacer un listado de aquellos costes que están suponiendo un gasto extra para tu cartera.

En paralelo, también hay que tener en cuenta que la mejor inversión, especialmente a medio y largo plazo, es amortiguar las deudas ya que ello supondrá un ahorro significativo una vez que sean sufragadas. Ahorrar y reducir deudas son compromisos que no están reñidos. Ambos se pueden realizar a la vez o priorizar la finalidad, según las circunstancias familiares.

2. Toda la familia puede colaborar: Igual de importante es que el objetivo de ahorrar no solo recaiga en una parte de la familia, sino que será necesario el compromiso de todo el núcleo familiar. Muchas familias pueden pensar que al tener niños pequeños no pueden plantearse la planificación financiera, sin embargo que los niños integren estos hábitos financieros desde temprana edad hará que también sigan estas pautas en su vida adulta, lo cual impactará no solo en su presente, sino también en su futuro económico.

Las familias con niños con la meta de ahorrar deberán explicar a los más pequeños cómo pueden colaborar en esta acción. Algunos ejemplos pueden ser explicarles el valor de la electricidad o del agua; cómo la calefacción es más efectiva con las ventanas y puertas bien cerradas; o indicarles que el dinero se gana mes a mes y que hay que trabajar mucho para conseguirlo. Eso sí, la mejor forma de que un niño comprenda qué significa ahorrar es mediante el ejemplo. Sin duda, esta es la mejor base para unas buenas finanzas durante la edad adulta.

3. Plazos para alcanzar el objetivo. De nuevo, realizar una estimación realista sobre cuánto tiempo tardaremos en ahorrar cierta cantidad hará que te centres en tu objetivo y que tú y tu familia seáis más constantes.

Lo interesante de la planificación financiera no es conseguir ahorrar en poco tiempo y parar, sino convertir estas pequeñas guías en hábitos que nos ayuden a ahorrar constantemente. De este modo, tu familia dispondrá de un colchón de ahorros que no solo servirá para cubrir imprevistos, sino que también podrá usarse en momentos especiales. Las Navidades, aniversarios o cumpleaños siempre están a la vuelta de la esquina.

4. Define una estrategia. Puedes recurrir a un experto en finanzas o idear tu propio plan personalizado para conseguir economizar. Una buena opción es recortar los gastos familiares más excesivos según tus prioridades o intentar optimizar los gastos fijos. Por ejemplo, podrías compartir vehículo para ir al trabajo para optimizar el precio del combustible, usar el transporte público siempre que sea posible o comprar productos alimentarios de marca blanca, de igual calidad que los de las grandes marcas.

Para mejorar los gastos de tu hogar puedes consultar qué precio tienen tus actuales tarifas para agua, luz y electricidad e intentar buscar empresas alternativas con ofertas más económicas. Bajo esta misma premisa, consulta las diferentes alternativas de telefonía fija y móvil. Actualmente, este tipo de empresas promocionan packs para diferentes productos e incluso algunos excluyen el teléfono fijo, un gasto fijo que quizás has dejado de usar.

Adicionalmente, puedes conseguir tu objetivo económico con la ayuda de productos financieros complementarios que a largo-medio plazo te den beneficios. Consulta a un especialista o a tu banco antes de invertir, y hazlo solo cuando tengas unos ingresos extras que no necesitas para los gastos del día a día. Un buen momento puede ser al recibir la paga extra de Navidad.

5. Control: Tu calendario de responsabilidades no estará bien detallado hasta que no añadas las diferentes etapas en las que tendrás que hacer una revisión del estado de tus finanzas. Marca varios momentos para hacer balance de los pasos anteriores y retócalos según las novedades que vayan apareciendo en tu núcleo familiar.

También es muy importante mantenerse al tanto de cómo mejorar las finanzas personales y familiares. Consulta webs especializadas en economía doméstica, como economiaparati.com, una idea de Cofidis, y aplica ese conocimiento para mejorar las finanzas de tu hogar. Ten en cuenta también las diversas aplicaciones del mercado para controlar las finanzas. Herramientas como Fintonic, Monefy o Wallet pueden ser los mejores aliados para organizar tus gastos, sino, algo que nunca falla, es detallar todos los gastos e ingresos en una libreta destinada únicamente para las finanzas del hogar.

Una buena previsión es la base ideal para que las finanzas familiares estén en un equilibrio constante. Nadie puede prevenir que una nevera se rompa, pero será más fácil afrontar este gasto si una familia ha ido acumulando ahorros y, en el caso de que no sean suficientes, siempre se puede recurrir a entidades de préstamos de confianza. Manteniendo la constancia, estas pautas serán los mejores aliados para sobrevivir a estas Navidades, y así volver a recibir el verano o cualquier otra estación del año con la tranquilidad de contar con un margen mayor de ahorros que sirva de cojín ante cualquier circunstancia.