Economía
Vivienda, alquiler, casa, inmobiliario. ET

Tras varios años de crecimiento desaforado del precio del alquiler en las zonas céntricas de Madrid y Barcelona por el boom del turismo y los negocios asociados a los apartamentos turísticos, los precios parecen haber tocado techo.

El alquiler en el distrito Centro de Madrid cayó casi un 13% en 2017 y en los barrios de la Ciudad Condal del Eixample y Ciutat Vella, descendieron un 1,4 y un 1,2%, respectivamente según un informe de Fotocasa.

El precio del alquiler en las grandes ciudades se enfría. Los distritos del Eixample y Ciutat Vella han reflejado a la perfección las consecuencias del boom de apartamentos turísticos y el efecto Airbnb: presión alcista en los precios, tanto para la compra venta, como para el alquiler.

Pero a final de año, los barrios más castigados por la masificación turística han entrado en un cambio de fase.

Por primera vez desde 2014, el Eixample y Ciutat Vella de Barcelona han comenzado a registrar un descenso en los precios de alquiler, según la evolución del índice de precios de Fotocasa.

La directora de Estudios del portal inmobiliario descarta que haya empezado una corrección de precios.

"Se está produciendo una normalización del mercado del alquiler, después de años duros de caídas y el fuerte repunte de precios el pasado año".

Para la experta es difícil que los precios en estas zonas "vayan más allá, lo que no quiere decir que sigan subiendo pero a menor ritmo".

La caída en los dos barrios barceloneses se produce, cuando en toda la capital los precios del alquiler se han frenado con fuerza. La ciudad de Barcelona cierra 2017 con un incremento del 2,8 % respecto a diciembre de 2016.

Llama la atención que a principios de año la variación interanual superaba el 10% de incremento. Así, en enero la variación interanual fue de 13% y en febrero incrementaba un 11,6% respecto al mismo periodo de 2016, destaca el informe.

Barcelona se mantiene como la ciudad más cara

Pese a la desaceleración de precios, Barcelona sigue siendo como la ciudad española más cara para alquilar una vivienda, con un precio el metro cuadrado de 15,58 euros, el nivel más alto desde que Fotocasa comenzó a elaborar su índice hace 11 años y superando las cotas alcanzadas antes del estallido de la burbuja inmobiliaria.

En la ciudad de Madrid, la variación anual es del 6,1% y atrás deja los incrementos interanuales por encima del 10% que registró a principios de 2017. Así, en enero del año pasado el precio interanual en Madrid capital se incrementó un 10,6% respecto al mismo periodo del año anterior.

El distrito centro destaca como en el único que se ha experimentado descensos frente a la veintena restante de distritos. A diferencia de las zonas céntricas de Barcelona, las caídas comenzaron a aparecer a partir del segundo trimestre del año.

Toribio destaca que el centro de Ciudad Condal experimentó una mayor subida de precios que el de Madrid, y además, sufrió la presión por la situación política en Cataluña.

Lejos de apreciar síntomas de burbuja en el mercado de alquiler por la tendencia al alza de los inversores de comprar vivienda para sacarla arrendada, la experta señala que en estas zonas la demanda de alquiler sigue superando a la oferta, "si el precio está ajustado al mercado y la ubicación es buena el alquiler vuela".

Los alquileres vuelan en el centro

"Las personas interesadas en alquiler en estas zonas céntricas llevan la fianza en la mano, nóminas y perfil de riesgo en la primera visita", explica como ejemplo de la fuerte demanda que soporta el centro de las dos ciudades más grandes de España por número de habitantes.

Los ayuntamientos de Barcelona y Madrid tienen claro que los responsables de los precios prohibitivos se debe a los apartamentos turísticos que se alquilan a través de plataformas como Airbnb o Homeaway.

Temen seguir perdiendo vecinos y que los barrios se conviertan en meros complejos vacacionales. Por ejemplo, los barrios de Sol, Chueca-Justicia, Las Letras(distrito centro) concentra más del 60% de los pisos turísticos que hay en la capital. El objetivos repartir la presión turística a zonas periféricas.

Una de las consecuencias de la presión sobre el alquiler es que la subida de precios se está trasladando a otros barrios del exterior de la almendra de ambos municipios.

Todos los distritos de Barcelona superan el precio medio de la vivienda a nivel nacional, establecido a finales de año en 8,15 euros el metro cuadrado al mes. El distrito que más se incrementó fue Sant Andreu, que subió un 12%, seguido de Gràcia (9,5%), Les Corts (8,1%), Sants - Montjuïc (6,7%), Nou Barris (6,4%), Horta – Guinardó (4,8%), Sarrià - Sant Gervasi (3,9%) y Sant Martí (2,7%).

Otras señales

En Madrid, en 2017 casi todos los distritos de la capital incrementaron el precio anual del alquiler. El distrito donde más creció fue Hortaleza, que subió un 13,1%, seguido de Puente de Vallecas (12,9%), Ciudad Lineal (11%), Usera (9,4%), Retiro (9,1%) y Tetuán (9%), entre otros.

El cambio de tendencia de precios de alquiler en el centro de Madrid y Barcelona, también ha sido detectado por otros agentes del mercado, aunque con algunas variaciones.

Según idealista, en el último trimestre de 2017 la ciudad de Barcelona sufrió un descenso del 4,5%.

En siete de los diez distritos de la ciudad bajaron los precios: Gràcia (-8,9%), Eixample (-7,1%), Ciutat Vella (-4,4%), Sants-Montjuïc (-3,7%), Sarrià-Sant Gervasi (-2,8%), Sant Martí (-1,4%) y Les Corts (-1,3%).

Mientras en Madrid se mantuvo al alza un 1,5%, lejos de los crecimientos fulgurantes de principio de año, aunque barrios como Arganzuela (-0,3%), Chamartín (-0,6%) y San Blas (-0,9%) registraron caídas de precios en el último trimestre.