Ven a tomarte una excelente copa en ese precioso sitio
Desde que aterrizó en Chamartín el pasado mes de diciembre, el restaurante "Un Lugar" ha querido ofrecer a sus clientes un espacio donde sentirse como en casa. Ahora, amplía su oferta creando una zona chill-out en su planta baja donde ofrecerá una amplia gama de cócteles y combinados.
En este nuevo rincón del restaurante se ha dispuesto una barra en la que Zhenya, una experimentada "bar woman" recién llegada de Moscú, preparará bebidas muy originales. Desde creativos gintonics elaborados con frambuesa, pepino, romero o pétalos de rosa, hasta los whiskys más sofisticados, pasando por tradicionales cócteles como el Cosmopolitan, Manhattan, Daikiri a la frágola o Mojitos, entre otros. Todo esto se podrá acompañar además con pequeños bocados de la casa.
Aquí, se ha optado por una decoración moderna y minimalista, a base de sofás, pufs y mesas bajitas. Su música ambiental y su tenue luz hacen de éste un espacio perfecto para relajarse después del trabajo, compartir tardes de fútbol, degustar un excelente vino riojano como aperitivo o tomar una copa después de cenar.
El bautizado como "Belle Époque Lounge Bar" permanecerá abierto con un horario ininterrumpido de 13:30 h a 1:00 h, que se alargará hasta las 3:00 h en las noches de los jueves, viernes y sábados.
"Un Lugar"
C/ Mauricio Legendre, 33 Bis
28046 Madrid
Teléfono: 91 314 77 27
www.unlugarmadrid.com
Niza, Francia, 1951, Por tradición familiar y gusto personal orienté muy temprano mis intereses intelectuales hacia la cruel, fabulosa e instructiva historia del hambre y de la alimentación, tan penosa desde el encontronazo de Dios con la rebelde Eva y la consiguiente última maldicción bíblica. Es evidente que bajo cualquier latitud, el fundamental y primoroso papel del alimento es satisfacer una acuciante necesidad fisiológica cotidiana, el hambre. Empero los contrastes climáticos y recursos naturales modelan el patrimonio identitario de cada pueblo, determinan su territorio, progreso, estructura social... Y nunca olvidar lo que George Bernard Shaw dijo: "No hay amor más sincero que el amor a la comida".