El aporte mineral de la bigotuda zanahoria es de lo más interesante: potasio, calcio, magnesio, hierro. Usa y abusa de ellas, enero es uno de sus meses de plena forma.
¿Qué podemos hacer con un puñado de zanahorias, algo de almendras y una naranja? Nada menos que una deliciosa bomba de salud en forma de cake, energético y sabroso, ideal para empezar de excelente humor y fuerzas renovadas el día, con un café bien aromático. Las proporciones están previstas para seis personas, se hace en unos 30' y necesita aproximadamente 40' de cocción.
Precalentar su horno a 200º. Pelar, lavar y rallar finamente 150 gr. de zanahorias, rociarlas con el zumo de media naranja, espolvorear canela al gusto y reservarlas. En una batidora, mezclar 200 gr. de harina, 150 gr. de azúcar blanco, igual peso de almendras en polvo, 2 yemas de huevo, 1 sobre de levadura química, 50 gr. de mantequilla salada y las zanahorias ralladas reservadas. Verter en un cuenco grande y reservar.
Montar las dos claras de huevo a punto de nieve muy firme, incorporarlas paulatinamente a la mezcla anterior con mucha delicadeza y movimientos envolventes para no romperlas. Verter esa mezcla en un molde de cake anti adhesivo y hornear, unos 40/45' a 200º los primeros 10' y a 180º el resto. Dejar entibiar en el horno, cubierto de una hoja de papel aluminio. Desmoldar delicadamente y elaborar el "glaseado real".
Es fundamental depositar su cake sobre el plato definitivo, para no desperdiciar ni un segundo cuando se aplica la película de glaseado sobre el postre, ya que ese baño de azúcar se solidifica muy rápidamente.
¿Lo intentamos? Entonces montar en el vaso de la batidora 3 claras de huevos a punto de nieve. Añadir una cucharadita de zumo de limón y paulatinamente 300 gr. de azúcar glas (o impalpable), batiendo a velocidad mediana hasta obtención de una mezcla espesa y perfectamente lisa. Si resultara demasiada líquida, agregar más azúcar glas poco a poco, batiendo a velocidad mínima. No batir en exceso, puesto que el glaseado endurecería.
Con una espátula, cubrir rápidamente superficie y partes laterales del cake con esa pasta. Dejar secar una hora en un punto fresco de su cocina antes de degustar. También se puede espolvorear el postre de medio centímetro de azúcar glasé y listo.
Niza, Francia, 1951, Por tradición familiar y gusto personal orienté muy temprano mis intereses intelectuales hacia la cruel, fabulosa e instructiva historia del hambre y de la alimentación, tan penosa desde el encontronazo de Dios con la rebelde Eva y la consiguiente última maldicción bíblica. Es evidente que bajo cualquier latitud, el fundamental y primoroso papel del alimento es satisfacer una acuciante necesidad fisiológica cotidiana, el hambre. Empero los contrastes climáticos y recursos naturales modelan el patrimonio identitario de cada pueblo, determinan su territorio, progreso, estructura social... Y nunca olvidar lo que George Bernard Shaw dijo: "No hay amor más sincero que el amor a la comida".