Pit-stop de Mercedes GP
Foto: Ivan Martin y Ladera
Veremos a monoplazas rodando a ritmo de safety car
La pretemporada de F1 ha finalizado y estamos todos más confusos que cuando aún no sabíamos ni cómo eran los monoplazas de este año.
Por muchas palabras que se puedan escribir, la verdad nos la decía el mítico periodista de Mediaset Giorgio Terruzzi, “en realidad no tenemos ni idea de nada de lo que esta pasando”. Esta posiblemente sea la mayor certeza de toda la pretemporada a pesar de los quince días de pruebas en tierras españolas.
El despiste al que juegan los equipos y el secretismo que ha rodeado estos días, junto con las puertas cerradas de los box, que no permiten ni ver un tornillo, dificultan enormemente la labor informativa de un deporte que debería ser mucho más abierto.
El último domingo en Montmeló, Red Bull llegó a poner en la carrocería unas pegatinas que simulaban tubos de escape, para confundir a todos y pensar que había cambiado la ubicación de estos, mientras el viernes Ferrari al presentar sus nuevas llantas (con efecto aerodinámico) declaraba haberlas usado en Jerez, donde nadie, pero nadie, ni la propia FIA las vio.
En fin, mentiras, engaños, soluciones al límite de la ley y suspense... ingredientes suficientes thriller de éxito al más puro estilo de Hollywood, en una F1 “ultracerrada”.
El balance no obstante lo deja bastante claro la tabla de tiempos del último día, que refleja de manera muy realista los que son los principales fuerzas en juego para esta temporada.
En Bahrain tendremos ocho coches apretujados en una décima de segundo, demasiados para tan poco espacio, sobre todo para equipos tan grandes como McLaren, Ferrari, Red Bull y Mercedes GP.
Ferrari el más constante en carrera de los cuatro pero McLaren el más rápido a medida que se vacía el depósito.
Red Bull es capaz de batir a todos y luego quedarse tirado por una avería mientras que Mercedes será el cuarto incómodo, a la espera de su “superdifusor” secreto que dicen sólo se verá el Viernes en Bahrain.
Detrás de ellos y capaces de aprovechar el más mínimo error, se situarán Sauber, Williams y Force India. Si estos fallan en tan sólo una décima Toro Rosso estará al acecho, jugándose sus todas cartas en su apuesta por el ritmo de carrera junto con Renault.
Detrás, muy detrás, como si del coche de seguridad se tratara veremos a Virgin Racing, Lotus y quien sabe si Campos y Stefan GP, que más que participar en la carrera serán obstáculos móviles que dificultarán y condicionarán el ritmo de carrera de los grandes, convirtiéndose en chicanes móviles insalvables en pistas como Monaco, Valencia y Hungría.
¿Cuánto tiempo tardará Fernando Alonso con su Ferrari en tener delante 8 coches, que giran cinco segundos por vuelta más lentos, en plena lucha con Hamilton?
¿Queremos ver una carrera que se decida en función de quién ha sorteado mejor a los más lentos?