Lotus 56B
Los propulsores V8 son demasiado antiguos para una F1 moderna
Hoy se reúne la FIA para comenzar a decidir el tipo de motores que propulsarán los Fórmula 1 a partir de 2013.
Las propuestas que hay sobre la mesa para suceder a los actuales V8 de 2.4 litros que han batido todos los récord de longevidad que se conocen puesto que su diseño original (por la congelación en vigor) data de unos cuantos años, son principalmente dos.
La primera coincide con la opción preferida por Ferrari que últimamente han aireado los medios: un propulsor de entre 1.5 y 1.6 litros turboalimentado y 670 CV, nada que ver con los indomables 1.400 CV de aquellos años donde no existían ayudas electrónicas de ningún tipo.
La otra opción que hay sobre la mesa viene de un grupo italiano denominado Project 1221*, del que forma parte el mítico ingeniero Mauro Forghieri, que propone un motor de turbina de gas (similar a los usados por los helicópteros) en lugar de un motor de explosión tradicional.
Project 1221 desarrolla sus propias turbinas, desde aviones no tripulados hasta aquellas para aplicaciones civiles y militares. La soluciones que presentan se caracterizan por la ligereza de sus propulsores, económicos y de larga duración. Los motores se pueden combinar con una caja de cambios convencional e incluso con un generador eléctrico, lo que ofrece una gran flexibilidad.
La idea no es nueva en la Fórmula 1, que ya vio al Lotus 56B equipado con un propulsor similar en 1971. La sorprendente y revolucionaria propuesta viene avalada, como no podía ser de otra manera, por Bernie Ecclestone.
La jornada de hoy es el punto de partida de una larga serie de reuniones donde se firmarán las bases de la nueva categoría, que tiene que romper con las confusiones normativas de los últimos años y encontrar un equilibrio económico que permita a los equipos mantenerse en la categoría, así como atraer nuevos constructores a través de un atractivo tecnológico que defina la F1 de la década.