Charlie Whiting.
Charlie Whiting, Director de Carrera de la Fórmula Uno, volvió a demostrar su incompetencia. La carrera disputada este domingo en Valencia prometía un duelo entre Hamilton y Alonso independientemente de donde estuvieran Vettel y Red Bull. Whiting cometió tres errores que cambiaron todo el transcurso de la carrera.
El espectacular accidente del australiano Mark Webber, que salió por los aires tras tocarse con Kovalainen, hizo que saliera el 'safety car' de forma impecable. Tras mostrarse las primeras banderas amarillas en pista, es entonces donde se incumple la norma 40.6 del reglamento técnico en la que se explica que el coche de seguridad puede salir cuando quiera mñas allá de donde esté el líder con las luces de seguridad encendidas.
En Valencia apareció justo por detrás del líder, algo incomprensible, pero indemostrable. En definitiva legal, pero horrendo para el espectáculo. Lo lógico era haber esperado a que pasase el grupo entero y que se reagruparan detrás para dar salida al 'safety car'.
En una carrera agrupada en las primeras vueltas era un contrasentido sacarlo por detrás del líder. Además, daba oportunidad a los coches traseros del grupo de poder entrar a cambiar gomas. La salida del 'safety' pudo provocar un accidente, ya que Hamilton, de cumplir la norma de no adelantar, hubiera tenido que frenar mucho, poniendo en peligro a los que venían por detrás.
Otro error de la dirección de carrera fue que no se parara cuando había un objeto en la pista, una botella de cerveza, que provocó el pinchazo y la retirada de Hulkenberg.
La sanción por el adelantamiento de un 'safety car' no tiene por qué ser un 'drive through'. Se puede aplicar perfectamente un 'stop and go' con el que con toda seguridad Hamilton no saldría en la misma posición. Expuestos todos los pormenores, no se puede demostrar ilegalidad en las decisiones pero sí una manipulación del resultado final amparados en el todo poderoso poder de hacer en todo momento lo que a ellos les conviene.
Los comisarios de carrera, como siempre, fueron especialmente lentos y tardaron 35 minutos en ver una repetición de televisión que dura cuatro segundos, con lo cual la sanción de Lewis quedó en nada.
Lamentablemente estamos ante otro año de resultados rocambolescos, en donde los cambios llegan a toro pasado. Charlie Witting ya no esta para estos trotes, debería cogerse una jubilación que en su caso no sería anticipada. Lo malo es que esta parte sí que no va ha cambiar.