El partido entre los equipos de béisbol New York Yankees y Chicago White Sox, celebrado el pasado miércoles en Chicago, tomó un giro inesperado en el momento en el que uno de los árbitros abandonó súbitamente el terreno de juego, según rt.

Durante el noveno 'inning', el juez de la segunda base Bruce Dreckman tuvo que ser atendido por el entrenador de los Yankees, Steve Donohue, en el banquillo. La razón: un enorme insecto se le había metido en el oído. No podía continuar ni un segundo más.

Según USA Today, el problema lo causó una polilla viva y fueron necesarias unas pinzas para sacarla del oído del árbitro, ante el estupor de los presentes.