El bitcóin todavía no está completamente protegido de un posible hackeo, informó Bloomberg este miércoles. 

Una vez que un usuario adquiere bitcoines, tiene que guardar su llave privada, que es un código que le permite acceder a su cartera virtual. Sin embargo, los 'hackers' pueden eventualmente hacerse con ese código y transferir el dinero digital en un instante y sin esperanza de recuperación.

Por esta razón, los especialistas aconsejan poner las llaves en un dispositivo que no esté conectado a internet, como, por ejemplo, una memoria USB. El problema en este caso es que los datos todavía pueden ser hurtados al conectar el dispositivo a un ordenador, o la memoria puede ser robada físicamente como si de una cartera se tratara.

La empresa Xapo afirma tener la clave para solucionar el problema del robo de bitcoines. La compañía ha construido varios búnkeres subterráneos con servidores desconectados, lo que garantiza la máxima seguridad de las llaves. 

Según Bloomberg, los búnkeres se encuentran en cinco continentes del planeta, incluyendo uno en Suiza que ocupa lo que antes fuera una instalación militar.