Galicia
José Enrique Abuín, alias El Chicle, y Diana Quer. CH
Mientras que el atropello mortal está considerado como homicidio imprudente penado con hasta cuatro años de cárcel, el homicidio se eleva a 15 años y el asesinato a 25 años

Es más culpable que Judas. A «El Chicle» se le desmonta oficialmente su versión del atropello accidental que expuso ante la Guardia Civil en la noche del 30 de diciembre de 2017, horas antes de que se derrumbara y los condujera al pozo en el que había arrojado el cuerpo embridado y desnudo de Diana Quer.

La autopsia practicada la semana pasada a Diana Quer ha confirmado que el cuerpo de la joven muestra rastos «compatibles con el estrangulamiento» -como José Enrique Abuín reconoció a los investigadores durante el registro de su domicilio el día 31 de diciembre, versión posteriormente negada por su defensa-, y no de un atropello, como ha sostenido el autor confeso de la muerte, El Chicle.

Así, el examen forense también establece que «el origen médico legal más probable de la muerte es el homicida».

ABC ya avanzó la pasada semana que en el análisis preliminar del cuerpo no se apreciaban las señales y lesiones propias de un atropello y ponía el foco sobre un posible estrangulamiento.

Ahora se ha confirmado con rotundidad. La familia de Diana Quer ha emitido un comunicado confirmando los principales resultados de este informe.

El informe, realizado por el forense Fernando Serrulla, será ampliado en los próximos días, y no ha trascendido si Diana Quer fue estrangulada con las manos o con la brida que apareció en el pozo donde la joven estuvo abandonada los últimos 16 meses.

Tampoco se sabe aún sin El Chicle agredió sexualmente a Diana, dado que las pruebas practicadas no son concluyentes: se descarta en función de las evidencias externas pero se realizarán exámenes biológicos, toxicológicos y entomológicos en el Instituto Nacional de Toxicología en busca de nuevos indicios.

Otro de los datos que se quiere precisar al máximo es la fecha concreta de la muerte, dado que en el informe realizado por Serrulla se acota este dato a algún momento del mes de agosto de 2016.

En un cadáver sumergido durante año y medio en agua era casi imposible encontrar rastro de ADN derivado de una hipotética violación, y todo se fiaba a la aparición de pelos o cabellos que permitieran la identificación de una tercera persona.

La joven desapareció el 22 de agosto de 2016 en A Pobra do Caramiñal, con 18 años, y su cuerpo fue hallado en una nave abandonada del municipio coruñés de Rianxo el pasado 31 de diciembre de 2017, tras la detención y confesión de su supuesto asesino, José Enrique Abuín Gey, El Chicle.

Este permanece en prisión desde el 1 de enero de manera provisional y sin fianza. Precisamente este miércoles fue trasladado desde la cárcel de Teixeiro (La Coruña) hasta la de A Lama (Pontevedra) por motivos de seguridad, ya que miembros de su antiguo clan de narcos había lanzado amenazas contra la integridad de Abuín.

Los restos mortales de Diana Quer serán enterrados este jueves en Madrid tras completarse el traslado del cuerpo desde Galicia, según han indicado fuentes del entorno de la familia.

Hasta entonces están siendo velados en el tanatorio de La Paz. Se prevé que el funeral público se celebre el lunes.

Ayer, la familia de la joven madrileña manifestó en un comunicado su deseo de realiar el sepelio de Diana «en la más estricta intimidad familiar».

«Agradecemos, una vez más, todas las muestras de apoyo y de cariño que hemos recibido a lo largo de todo este tiempo, y esperamos que comprendan y respeten nuestro deseo», destacaba la familia en el breve comunicado.