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Go down, Moses - FOP/Teatros del Canal

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Castelucci, montaje fabuloso, mensaje oscuro

'Go down, Moses' inaugura con potencia el Festival de Otoño a Primavera

José Catalán Deus, 17 de octubre de 2016 a las 22:57

Es uno de los grandes nombres del teatro europeo y vino a inaugurar la 34ª edición del Festival de Otoño a Primavera con su última producción, 'Go Down, Moses' (Moisés, baja), que lleva dos años girando por los mejores festivales del mundo. Una puesta en escena sobrecogedora para un confuso relato de inspiraciones diversas que la crítica ha interpretado de mil erradas maneras. Espectáculo polémico; y propicio para debatir mil resonancias de nuestra época.

El título proviene de un canto espiritual antisegregacionista de los negros norteamericanos. El tema se origina en una noticia sobre mujeres que abandonan al hijo recién nacido después de un parto clandestino, forzadas por nefastos avatares de su vida. La pieza es corta, dura 75 minutos dentro de esa nueva tendencia a la brevedad en la que destaca ya Peter Brook, tras la moda de caudalosas piezas interminables que hoy practican sin mesura hasta los recién llegados. Y se compone de dos secuencias separadas por decenas de miles de años y unidas en el oscuro tunel de una máquina escáner de Tomografia Axial Computada (TAC).

Tras una introducción onírica en la que vemos un grupo de personas, vestidas elegantemente a la moda de los años 50-60, oscilar entre un comportamiento normal y extraños gestos inexplicables, asistimos al drama de una joven encerrada en un servicio público pariendo sola y a escondidas. En la siguiente escena sólo vemos un cubo de basura en el que la última bolsa depositada contiene un pequeño bulto que se agita y llora. A continuación, la joven está sentada en un despacho policial donde un inspector y una matrona intentan ayudarla ante la presemncia rutinaria de dos guardias. Es aquí donde se desarrolla el único diálogo de la pieza y la joven declara de forma muy inconexa que ha avbandonado a su hijo en las aguas del río Nilo y que será un nuevo Moisés que viene a redimir a los oprimidos y exclavos que ni siquiera saben que lo son.

Enviada al hospital, es introducida en ese misterioso aparato conocido como escáner corporal de anillo completo de una sola pasada (Single PassTM) para establecer sus posibles lesiones y desde la completa oscuridad en que se encuentra comenzamos a distinguir algo confuso que poco a poco se demuestra una caverna en la que viven varios machos y una hembra de nuestra especie hace varias decenas de miles de años: comen carne cruda y la hembra amamanta a una criatura que se le muere en los brazos y a la que entierra con gran pena; apenas ha terminado de hacerlo cuando uno de los machos la reclama suavemente y ella se tumba en otro lugar de la cueva para que la posea brevemente.

Y así llegamos al desenlace porque la joven recién parida que ha sido introducida en la máquina TAC en un hospital italiano del siglo XXI aparece en la cueva como si hubiera viajado por el túnel del tiempo; ya no están sus pobladores y ella se mueve pausadamente hasta llegar al lugar donde hemos visto entregarse resignadamente a su antecesora a un rutinario coito; se tumba en el mismo lugar y abre las piernas de la misma manera. Y la obra termina.

Se ha dicho que Castellucci cuestiona la figura de Dios a través del arte. Que explora el libro del Éxodo del Antiguo Testamentos, que presenta una honda meditación sobre la mente humana, que propone la necesidad de un nuevo mesías, que denuncia el drama de las mujeres forzadas a parir hijos no queridos y a tener que abandonarlos, que aúna la causa de los negros americanos con la de los judíos europeos, que propone un dios femenino, y muchas más hipótesis. Quizás no sea más que una pesimista constatación del dolor de la existencia a través del destino de la parte femenina de nuestra especie, de su protagonismo ambivalente en la reproducción del género humano, del papel que le ha tocado, que no es ni mejor ni peor que el de su contrapartida masculina.

Donde no puece haber dudas es en que estamos ante un impresionante espectáculo en el que a sus potentes imágenes se une el rugido de una turbina nada alegórica, tan brutal que se recomienda a los espectadores el uso de tapones para los oídos. Quizás puro y novedoso sensacionalismo: Castelucci no ha revelado sus motivos.

Lo que denominamos con las habituales palabras de decorados, vestuario e iluminación, Castelucci lo convierte en una experiencia sensacional a base de mágicos telones traslúcidos, ambientaciones hiperrealistas que recuerdan a Robert Lépage, virajes luminosos de una parsimonia casi mágica, y en fin esa magistral caverna y sus habitantes, que supera con creces el impacto que causaron en el mundo pelìculas como 'En busca del fuego'.

Rascia Darwish interpreta a la madre accidental del futuro guía de la humanidad con gran presencia. Dos piezas musicales juegan su propio papel protagonista: el citado espiritual negro 'Wade In the Water', y la impresionante 'O Heavenly King', una variación del compositor Alexander Knaifel sobre un himno religioso tradicional de la iglesia ortodoxa.

Castellucci dice que es una casualidad que esta propuesta llegue a Madrid pocos meses después del estreno en el Teatro Real de su escenificación de Moisés y Aaron, la ópera de Arnold Schönberg, tan fría y desmedida como la partitura que envuelve (ver nuestra reseña de entonces) ¿Está obsesionado por el personaje? ¿Anima una campaña subliminal de promoción? De aquella puesta en escena sólo nos gustó el toro semental de tonelada y media de peso y testículos gigantescos que animaba la escena.

En este mismo Festival de Otoño a Primavera había presentado ya en 2011, y así fue como le conocimos y comenzamos a apreciar,'On the Concept of the Face, Regarding the Son of God', de la que escribíamos: 'Una de las piezas más difíciles de asimilar que imaginar se pueda. Tiene grandes méritos y es una provocación de verdad, lo que se ha vuelto casi imposible. 'El misterio de la vida en el rostro de Jesús' -como ha sido presentada aquí- es un mazazo sadomasoquista, tiene la fascinación de lo repugnante y combina dos propuestas: el abismo abyecto, no de la muerte sino de lo que viene justo antes, y la rebelión consiguiente contra el mensaje de fe, esperanza y caridad del cristianismo. Importante, estremecedora, discutible y escandalosa pieza. Abstenerse personas sensibles' (ver nuestra reseña de entonces). 

El estreno absoluto de Go Down, Moses tuvo lugar Théâtre Vidy-Lausanne el 25 de octubre de 2014 y, desde entonces, se ha podido ver en escenarios de Adelaida, Quebec, New Jersey, Róterdam, Montpellier, Atenas, Viena, Estrasburgo, Munich, Amberes, París o Roma. En la segunda de sus tres veladas madrileñas, la gran Sala Roja de los Teatros del Canal no estuvo llena. El público supo disimular su perplejidad aplaudiendo como corresponde a un famoso consagrado. Diríamos para resumir que la obra es un monumento desequilibrado, de formas exhuberantes y argamasa improvisada. En nuestro particular mercado de valores teatrales, Castelucci baja varios enteros.

VALORACIÓN DEL ESPECTÁCULO (del 1 al 10)
Interés: 9
Contenido: 7
Continente: 9
Dirección: 8
Interpretación: 8
Producción: 9
Programa de mano: 7
Documentación a los medios: 5


Festival de Otoño a Primavera
Teatros del Canal
Go Down, Moses
Romeo Castellucci / Socìetas
Del 13 al 15 de octubre de 2016

País: Italia / Idioma: Italiano (con sobretítulos en español) / Duración aproximada: 1 hora y 15
minutos (sin intermedio) / Año de producción: 2014
Estreno en España
La obra contiene ruidos fuertes, por lo que se recomienda el uso de tapones para los oídos
Espectáculo para adultos, con lenguaje explícito y escenas de desnudos
Edad mínima recomendada: 18 años

Dirección, decorados, vestuario e iluminación: Romeo Castellucci
Música: Scott Gibbons
Textos escritos por: Claudia Castellucci y Romeo Castellucci
Con: Rascia Darwish, Gloria Dorliguzzo, Luca Nava, Stefano Questorio y Sergio Scarlatella (y
tres extras)
Colaboración en el diseño de decorados: Massimiliano Scuto
Asistente del diseñador de iluminación: Fabiana Piccioli
Director de la construcción de decorados: Massimiliano Peyrone
Esculturas sobre el escenario, prótesis y maquinaria: Giovanna Amoroso e Istvan Zimmermann
Realización de vestuario: Laura Dondoli
Asistente de la composición sonora: Asa Horvitz
Producción ejecutiva: Socìetas Raffaello Sanzio

En coproducción con: Théâtre de la Ville con el Festival d’Automne de París; Théâtre de Vidy-Lausanne; deSingel International Arts Campus /Antwerp; Teatro di Roma; La Comédie de Reims Maillon; Théâtre de Strasbourg / Scène Européenne; La Filature, Scène nationale-Mulhouse; Festival Printemps des Comédiens; Athens Festival 2015; Le Volcan, Scène nationale du Havre;Adelaide Festival 2016 Australia; Peak Performances 2016, Montclair State-USA. Con la participación de: Festival TransAmérique-Montreal.



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José Catalán Deus
José Catalán DeusEl editor de la Guía Cultural ha vivido una larga carrera profesional en la que ha alternado puestos de dirección en diarios y revistas (Interviú, El Independiente...) con el trabajo como reportero y comentarista. Durante una década fue corresponsal en Londres y en Roma, y también ejerció el periodismo en estancias en París y Tirana. Ha sido corresponsal en Madrid de CNN Interactive y otros medios americanos. Actualmente, además de ejercer la crítica cultural en 'Periodista Digital', escribe libros regularmente y es analista de temas globales en diversas publicaciones digitales e impresas.
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