Canon - Alcalá, 31

¡Que llegan, qué llegan! Todos los poderes fácticos y no fácticos se preparan para la avalancha del World Pride. El gobierno autonómico madrileño ha sido de los primeros -por eso de la pugna Carmena-Cifuentes por ver cuál es la más marica- y desde el 18 de mayo ofrece en su mejor sala de exposiciones, la de Alcalá, 31, a 'Canon', presentada como 'una reflexión del artista Mateo Maté sobre los actuales cánones de belleza y moralidad'. Sin duda que hará las delicias de nuestros alegres visitantes LGTIB.

El artista Maté (Madrid, 1964), reinterpreta obras clave de la escultura clásica con toques sorprendentes, irónicos y divertidos, con cambios mínimos pero máximos que trastocan todo, a lo largo de un itinerario laberíntico que convierte el conjunto de obras expuestas en una única propuesta, bien original sin duda. Es eso, una única instalación entrelazada a través de un conjunto de copias de esculturas canónicas del arte clásico grecolatino en las que se han realizado cambios significativos. Contempladas una a una parecerían chorradas o caprichos, pero todas juntas es posible, sólo posible, que adquieran un cierto contenido interesante, un significado conceptual de cierta valía.

El visitante, zigzagueando entre cintas negras a modo de 'metáfora visual de lo azaroso de la existencia humana', va encarando un conjunto de reproducciones escultóricas realizadas por el artista en el taller de vaciados de la Real Academia de Bellas Artes para inventar una mitología actualizada: de una venus hermafroditas a un discóbolo de raza negra. En quince copias de célebres esculturas Mateo Maté muestra a través de diferentes grados de modificación cómo se altera el discurso cuando Apolino, copia de una copia de la obra de Praxíteles, se transforma en Apolina o cuando nos hallamos ante un Adonis obeso o una Niño de la espina mostrando despreocupadamente sus intimidades femeninas.

¿Qué le parece una broma? Bueno, y qué. Mateo Maté gusta de crear 'espacios escultóricos y performativos que resultan familiares y generan un profundo desconcierto, plagados de peligros latentes y enigmas perturbadores'. Recurre a la ironía y busca la implicación del espectador abordando cuestiones bien sesudas, ya sea como aquí sobre la construcción identitaria, o sobre lo que denomina 'la progresiva militarización del ámbito doméstico (¡será pa'verlo!). Y por si no lo saben, ha expuesto en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Siqueiros de México DF y el Herlizya Museum of Contemporany Art de Israel.

Démosle la palabra y luego juzguemos lo que nos enseña: 'El canon, palabra que proviene del griego κανών (regla), es un concepto que se refiere a las proporciones perfectas o ideales del cuerpo humano y establece las relaciones armónicas entre las distintas partes de una figura o construcción. Durante el período clásico en Grecia, la escultura, con su retrato idealizado del ser humano, se convierte en un eficaz instrumento de educación cívica, ética y estética. Pero sobre todo el canon es una norma de comportamiento moral y social. De ahí surge en la Edad Media el concepto de canonización para promover a los santos como modelos de virtud.

'Pero todas las normas son históricamente variables y no son comunes a las diferentes culturas. Otras culturas y otras razas tienen sus prototipos específicos y sus modelos ideales. Las normas estéticas y las costumbres son, por tanto, un reflejo de las sociedades humanas y sus sistemas políticos.

'En la Real Academia de San Fernando se conservan reproducciones y moldes obtenidos de las figuras clásicas griegas y romanas de las diversas colecciones reales españolas. Con las figuras que se han generado en sus talleres se han formado durante varios siglos los artistas de todas las escuelas de arte. Es, en cierto modo, donde se guarda ese código genético de la forma ideal humana heredado de la Antigüedad clásica. Y es en sus talleres donde voy a intentar trastocar y modificar este ideal para adaptarlo a una nueva realidad difusa y dispersa'.

Cierto que el Cristo crucificado que preside la muestra, copia del de Benvenuto Cellini que se guarda en El Escorial, resultará obsceno a algunos, y que ciertos exuberantes atributos masculinos harán las delicias de algunas, pero con este calor y los tiempos que corren no podemos ni debemos ser más estrictos. El pendrive del arte conceptual lo abarca todo.

Aproximación a la exposición (del 1 al 10)
Interés: 6
Concepto: 7
Despliegue: 8
Comisariado: n/h
Catálogo: 8
Documentación a los medios: 8
Programa de mano: 9

 
Sala Alcalá 31
‘Mateo Maté. Canon’
Del 18 de mayo al 23 de julio de 2017
C/Alcalá 31, Madrid
Horarios
De martes a sábados: 11.00 a 20.30h
Domingos y festivos: 11.00 a 14.00h
Cerrado: los lunes.
Entrada gratuita.