Neue Slowenische Kunst - Museo Reina Sofía

Un colectivo artístico esloveno trae al Museo Reina Sofía su particular crónica de los prolegómenos de la trágica transición yugoslava desde el marxismo autogestionario a capitalismo de libre mercado, cuando la República Federativa Socialista estalló en naciones independientes en la última guerra civil del continente europeo. El Neue Slowenische Kunst (Nuevo Arte Esloveno) protagonizó aquel momento de eclosión cultural en la Yugoslavia de los años ochenta, articulando una de las experiencias más significativas de los países de la Europa del Este en vísperas de que cayeran todos los Muros.

Aunque la exposición tiene un exquisito cuidado en orillar cualquier referencia espacio-temporal y cualquier significado político-social en las actividades de NSK, este grupo multidisciplinar y polifacético, todo indica que sin hacerlo abiertamente, actuaron con profundo simbolismo antiunitario, colaboraron en las tendencias separatistas eslovenas y pavimentaron el cambio de orientación estratégico del país para venir a caer abiertamente bajo la influencia alemana y reforzar con ello el peso del pivote germano en el continente y en la Unión Europea.

NSK practicó una estética inspirada en la propaganda totalitaria, con un toque dadaísta y una mezcolanza de simbologías antagónicas -soviética y nazi- demostrando en la práctica su enorme parecido en cuanto manipuladoras de las masas. Presentaba a la República Federativa Socialista de Yugoslavia (RFSY) con exagerados tintes colectivistas y burocráticos, cuando se trataba de un país donde ya la influencia del Occidente capitalista era superior a las reminiscencias de la sombra del Kremlim. Y sutilmente insistía en los aspectos más dictatoriales del recientemente fallecido mariscal Tito. Sutil y menos sutilmente, como cuando ganaron el certamen artístico del Día de la Juventud Yugoslava de 1987 con un cartel en el que la efigie de Josep Broz emergía de una esvástica atravesada por un puñal.

El “colectivo de colectivos” NSK fue fundado en 1984, en la entonces república yugoslava de Eslovenia, por los integrantes de tres grupos preexistentes que procedían de ámbitos disciplinares distintos: Laibach, la rama embrionaria y, probablemente más conocida de NSK, una banda de música industrial que llegó a alcanzar un cierto éxito internacional gracias a sus inquietantes versiones de algunos de los grandes éxitos de la música pop rock occidental de la época; Irwin, grupo de artistas visuales que abogaba por el “eclecticismo enfático” y el “uso simultáneo de diferentes estilos”; y el Teatro de las Hermanas de Escipión Nasica (THEN), colectivo teatral que, tras disolverse en 1987, se reencarnaría primero en el Gabinete cosmocinético Piloto rojo y, después en el Gabinete cosmocinético Noordung. En los años siguientes también se abrieron al diseño gráfico, la literatura, la filosofía, la producción audiovisual y la arquitectura.

El aglutinador de los tres grupos fue el principio estético de la retro-vanguardia, que se basaba en la apropiación de materiales e ideas anteriores, bebiendo de la Vanguardia rusa, la Bauhaus y Fluxus como principales fuentes. La retro-vanguardia, abiertamente contrapuesta a la invención de novedades, adoptaba la lógica del ready-made, renunciando a la autoría individual, al gusto y al juicio personal en favor de la noción de grupo.

El colectivo se organiza en vísperas de que se desmorone Yugoslavia, y Eslovenia se entregue en cuerpo y alma al ansiado capitalismo germano. Con su calculada y provocadora ambigüedad incidían en las contradicciones y debilidades de los países 'socialistas' durante los años finales de la Guerra Fría, y según la discutible tesis de esta exposición también mostraban los peligros inherentes a la emergencia del nuevo orden mundial, de un nuevo totalitarismo tecnológico. Ciertamente se apropiaron de la retórica del realismo socialista, a la que yuxtaponían elementos simbólicos e iconográficos de otras tradiciones artísticas. Esta apropiación exacerbada de referentes simbólicos y actitudes performativas ligadas al nazismo, el discurso estalinista o la mitología nacional yugoslava y eslovena, iba más allá de simple y caprichosa provocación, y preparaba las mentes al abandono inmediato y repentino de la vieja estética y su sustitución por la de la sociedad de consumo.

La muestra, organizada por el Museo Reina Sofía y la Moderna galerija de Liubliana, recoge una amplia y variada selección de materiales (cerca de 350 pinturas, fotografías, videos, posters, catálogos, revistas, vinilos, etc.) de la experiencia NSK en todas sus manifestaciones (actos públicos, conciertos, exposiciones, producciones teatrales, performances, manifiestos, entrevistas y numerosos documentos y testimonios) desde 1980 hasta 1992, cuando en respuesta (o en concordancia) con el proceso de desmembración de Yugoslavia y la refundación de Eslovenia como nación independiente, NSK se transforma en 'Estado NSK en el Tiempo', una nación virtual sin territorio físico pero dotada de toda su simbología (escudo, bandera, pasaporte…). Hablando de pasaportes, ha extendido hasta la fecha 14.000 a lo ancho del mundo, una comunidad virtual de ciudadanos estructurada en torno a su propuesta estética y vital.

La propuesta expositiva que nos ofrece el Reina resulta muy original y sugerente, sobre todo en este país en el que pululan legiones de torquemadas acusando de fascista toda debilidad analítica y buscando brujas que mandar a la hoguera en todo pensamiento heterodoxo. NSK bordea lo políticamente correcto y ha sido acusado de simpatizar con las ideologías totalitarias cuando lo que ellos hacen es ironizar con adustez germánica sobre el impacto y la fascinación que todavía conservan.

El despliegue del variado material expuesto resulta espectacular y atractivo, adaptando la retrospectiva de 2015 en Liubliana a las características del entorno del Reina. La exposición comienza con una sala dedicada al colectivo NSK de forma global, con su gigantesco Organigrama de 1986, con la Carta de Principios de organización y acción, y con el proyecto Kapital, sobre el hundimiento del socialismo y el inicio del capitalismo total. La siguiente sala aborda el trabajo de Laibach, grupo que se formó en 1980 y opera según el principio de que el individuo no habla, lo hace la organización, todo bajo la cruz negra de Laibach, presente en carteles, fanzines, pinturas, en los brazaletes de los uniformes de sus miembros, en banderas, en conciertos y en portadas de álbumes, para despertar la fascinación social al estilo de la iconografía nazi. Seguían el concepto de Gesamtkunstwerk (obra de arte total) meidante un enfoque retrovanguardista. El material de su obra se extrae de diversos lugares y épocas, se copia y se monta mezclando fuentes que podían parecer incompatibles. En cuanto a su música industrial, Laibach recurre a Bach y Wagner, a Holst y Penderecki, a Kraftwerk y al pop.

La siguiente zona muestra en dos salas el trabajo de Irwin, un colectivo de siete, luego cinco pintores, fundado en 1983. En contraste con la entonces predominante posmodernidad, recurrieron a la tradición del arte conceptual. Su serie 'Was ist Kunst', en evolución a lo largo de más de treinta años, asciende actualmente a varios centenares de obras montadas en marcos pesados, la mayoría negros; el tema clave de la serie es explorar el contexto ideológico del arte a través del realismo socialista, la propaganda nazi, el arte religioso, los movimientos de vanguardia y obras de arte eslovenas arquetípicas.

Después la exposición se ocupa de El Teatro de las Hermanas de Escipión Nasica (THEN), colectivo que se fundó en 1983 para “reactivar las artes escénicas”, y lo hace mostrando deforma brillante una serie de trabajos pero que muy interesantes. Las dos últimas salas de la exposición son para los restantes colectivos que conformaron NSK, como el Departamento de Filosofía Práctica Pura y Retórica, el Departamento de cine, Constructores -que se formó en 1985 en Liubliana como el departamento de arquitectura y urbanismo de NSK-, y Nuevo Colectivismo, para garantizar una imagen global coherente de NSK, con el diseño de un escudo de armas y produciendo la mayoría de los catálogos y carteles, portadas de álbumes y objetos promocionales especiales. A Nuevo Colectivismo también se le confió el marketing de estos productos, y por tanto la conformación de la propia economía de NSK.

El Museo Reina Sofía ha publicado a modo de catálogo, una edición abreviada en español del libro NSK from Kapital to Capital: An Event of the Final Decade of Yugoslavia siguiendo la estructura de la edición original en inglés editada en 2015 como catálogo de la exposición presentada en la Moderna galerija.

Quizás a 'NSK del Kapital al Capital' le falta noticia de los últimos recorridos y la situación actual del grupo, y quizás le hubiera convenido algo de contextualización, pues la reciente historia de Eslovenia nos debería importar bastante. El principio del fin de Yugoslavia empezó aquí, con la celebración de elecciones en la primavera de 1990. El Gobierno resultante convocó un referéndum sobre la independencia el 23 de diciembre de ese mismo año y el 94,8% de los votantes apoyó el sí con una participación que superó el 90% del censo. El 25 de junio de 1991, el Parlamento esloveno declaró la independencia. Una excepcional coyuntura internacional permitió a Eslovenia independizarse unilateralmente en 1991 con sólo pequeñas escaramuzas durante nueve días que apenas costaron 200 muertos. Fue ejemplo para otros independentistas -catalanes incluidos- hasta que la realidad ha puesto en cuestión las ventajas de su trayectoria. En plena 'yugonostalgia', en 2013 se dedicó una magna exposición en el centro de la capital a la memoria de Tito. En esos momentos Eslovenia estaba al borde la quiebra, sumida en un pantano de corrupción en las altas esferas, políticas de recortes, y crisis económica e institucional de la que no sabemos si ha conseguido emerger.

Aproximación a la exposición (del 1 al 10)
Interés: 7
Concepto: 7
Despliegue: 8
Comisariado: 7
Catálogo: 7
Documentación a los medios: 8
Programa de mano: 7


Museo Nacional Reina Sofía, Edificio Sabatini, 1ª Planta
NSK del Kapital al Capital
Neue Slowenische Kunst. Un hito de la década final de Yugoslavia
27 de junio de 2017 - 8 de enero de 2018
Organizada por el MNCARS y la Moderna galerija de Liubliana, en el marco del proyecto “Los usos del arte” de la confederación de museos europeos L’Internationale
COMISARIA: Zdenka Badovinac
ASISTENTE: Ana Mizerit
COORDINACIÓN: Sofía Cuadrado, Rafael García y Beatriz Jordana
ACTIVIDADES RELACIONADAS: Conferencia. Slavoj Žižek. Lecciones del “airepocalipsis”: 30 junio, 2017 - 19:00 h / Edificio Nouvel, Auditorio 400.