Converso - David Arratibel

Tras ser exhibido en varios festivales y merecer la atención de la crítica por lo insólito del tema -un documental que expone a la consideración del espectador nada menos que la reconversión a la fe católica de la familia del director, en concreto su madre, sus dos hermanas y su cuñado-, ahora Converso ha sido presentado en la Cineteca del Matadero de Madrid, como preestreno al del 29 de septiembre en las salas comerciales.

No tengo claras las intenciones que han incitado al navarro nacido en Burlada, David Arratibel, a realizar este documental para exponer las razones y sinrazones que han llevado a la reconversión al catolicismo de sus familiares, por cuanto tanto en las reseñas como en las entrevistas publicadas que conozco, Arratibel parece jugar a varias bandas, aunque quizá la más explícita sea la frase recogida en Noticias de Navarra del 18 de noviembre de 2015: «Quería captar ese click, ese instante en que alguien llega a creer, pero no lo he conseguido y, en ese sentido, la película es fallida».

Así, mientras los entrevistados muestran muchos detalles, algunos, como la música, claramente estéticos, acerca de los profundos sentimientos descubiertos en su recorrido hasta la recuperación de la fe, en el documental apenas aparecen motivos sociológicos, apenas se entrevén atisbos de cómo unos ciudadanos jóvenes de clase media, criados y educados en casa y en la escuela bajo la guía agnóstica, se reconvierten al catolicismo activo y arrastran a la madre a la reconversión. Escribo reconversión para puntualizar lo que David Arratibel parece desdeñar o no dar importancia cuando titula su documental Converso, pero que su madre, quien describe mejor el proceso y el contexto, cuenta como de pasada y con la debida cautela, esa secuela del terror padecido con que vascos y navarros se refieren al periodo del final del franquismo y la transición, sus pasos desde el catolicismo de misa dominguera, el salto al ateísmo y el retorno determinado a la fe. Es la madre la que, al recordar su transcurso juvenil hacia la apostasía junto con el padre, contextualiza el fondo sociológico que anida en Converso. Como tantos jóvenes de la época, la madre y el padre de los Arratibel inician un activismo solidario obrerista en una de las organizaciones de acción católica, activismo que les conduce; a ella al Partido Comunista de España y él a Comisiones Obreras.

Sin embargo, mientras la apostasía del catolicismo trascurre con cierta normalidad en las ciudades y pueblos industrializados de España durante el tardofranquismo, fue mucho más aguda en Guipúzcoa y el noroeste de Navarra por ser zonas donde el catolicismo integrista y el carlismo estaba dentro de la médula social. Es aguda y también abrupta porque coinciden la industrialización rápida y la avalancha rupturista provocada por el Concilio Vaticano II. Hay es nada, en una década la sociedad vasco-navarra transita desde el catolicismo trabucaire al nacional-marxismo-leninismo no menos trabucaire.

Pero como suele ocurrir en todo lo que se impone por la violencia, soterrada o descarada, los valores de la sociedad agnóstica posmoderna son percibidos por muchos de los educados en ellos como banales y hedonistas. Por eso emplean los entrevistados varias veces la palabra vacío que es contrapuesto por el de estado de gracia.

Si para David Arratibel esta obra supone un ejercicio catártico que quiere compartir, tengo la impresión de que los espectadores van a malinterpretarle, por cuanto al faltarle médula contextual histórica y social, la asociaran con “El desencanto” de los Paneros de la que, desde mi punto de vista, está muy lejos. Por otro lado, aun reconociendo que hoy en España se habla tan groseramente como lo hacen algunos entrevistados y el propio director, prefiero escuchar razonamientos y exposiciones al estilo de la madre y el cuñado.

FICHA TÉCNICA DE CONVERSO
País: España.
Director: David Arratibel
Guión: David Arratibel
Idioma: español.
Música original: Raúl del Toro.
Fotografía: David Aguilar.
Productora: Filmotive - Iñaki Sagastume.
Género: Documental.
Duración: 61 minutos.

PREMIOS:
DEL PÚBLICO 11º Punto de vista. Festival Internacional de Cine Documental de Navarra 2017.
BIZNAGA DE PLATA AL MEJOR DIRECTOR DOCUMENTAL 20º Festival de Málaga 2017.