Autobiografía de un yogui - Teatro Alcázar

Tras recorrer los grandes clásicos occidentales desde hace años en una serie de monólogos agudos y divertidos, -una excepcional antología-, Rafael Álvarez 'El Brujo' mira ahora a Oriente con esta Autobiografía de un Yogui. Eleva el listón sin abandonar sus esencias. Te mondas de la risa, pero quedan cosas importantes para reflexionar luego. Y hasta puede que te cambie la vida.

No sabíamos que este grandísimo cómico practicaba meditación y yoga, aunque lo suponíamos dada su forma de reflexionar en público. Su maestro es uno de los grandes de la irrupción hindú en nuestro mundo, Paramahansa Yogananda, impulsor del Raja Yoga en Occidente. A él dedica este espectáculo adaptando por vez primera al teatro su 'Autobiografía de un Yogui', uno de los libros más leídos del último siglo. El Brujo recorre los acontecimientos increíbles que Yogananda afirma haber vivido a lo largo de su vida, y alterna milagros y visiones con apuntes de la realidad, con sus propias cavilaciones, con sus habituales anécdotas y recuerdos, siempre chispeantes, siempre nuevos. Los que han visto alguno de sus espectáculos conocen muy bien su estilo personal e intransferible, ese carisma amistoso, cariñoso, casi bondadoso, que se gana al público desde que aparece en el escenario.

Puesta en escena simple, una mera ambientación para situarnos en esa ¡India Misteriosa y Eterna!, frase que declama a menudo con socarronería. Pantalón y blusa naranja, el color de las auras evolucionadas, y esa discreta compañía habitual de un músico, Javier Alejano, que toca en directo algunos compases con el sitar y el armonium, que golpea la campanilla tibetana, que interviene puntualmente, quizás demasiado poco. Algunas proyecciones fotográficas completan el decorado donde mandan los pebeteros que descienden del techo, y todo recibe un tratamiento de iluminación a cargo de Miguel Ángel Camacho a tono con un espectáculo cuyo mensaje condesando es Luz: la luz como símbolo de la unicidad del universo, la luz como síntesis de energía y materia, la luz como escala en el ascenso espiritual, en la mejora personal, en la comprensión de que la Sombra siempre nos acompaña.

El Brujo sabe que esta vez se la juega con un monólogo de 150 minutos seguidos, poblado de explicaciones científicas y de metáforas espirituales, y advierte mucho y bien de que no se intente entender todo, de que el espectador se abandone sin pensar, de que aguante el chaparrón luminoso de la filosofía perenne y la teoría de la relatividad, de las desmaterializaciones a voluntad y las adivinaciones del futuro, del destino que lo tiene todo escrito y del azar que le corrije continuamente. Y se disculpa una y otra vez de citarnos tanto nombre raro pero imprescindible en esta historia, los sucesivos gurus por los que llegó ester conocimiento a Yogananda: Sri Yukteswar, quien fue discípulo de Lahiri Mahasaya, quien a su vez fue discípulo de Mahavatar Bábayi. Ahí es nada.

Leí la 'Autobiografía de un yogui' hace 30 años -nos dice- y dejó en mi una impresión honda y duradera. Yo estaba pasando una crisis de tipo profesional, aparentemente profesional, pero en realidad se trataba de algo más profundo. Entonces cayó en mis manos el libro de Yogananda, poesía y conocimiento. La aventura vital de un hombre buscando el misterio último de la existencia y la certeza final de haberlo encontrado. La historia es entrañable, humana, sencilla y de gran belleza. Jamás me olvidé de este libro. Finalmente hace un par de años una amiga me regalo otro libro de Yogananda. Estaba leyéndolo en mi casa cuando una inspiración interior me puso en movimiento. Espero que la sabiduría, el encanto, la magia, la luz y el amor de este relato les inspire y acompañe'.

Se considera iniciado en la técnica del Kriya Yoga, que busca la unión con Dios mediante la devoción activa y la realización correcta de los deberes diarios, practicando el movimiento de la energía mental por por los chakras, los seis centros activos de la columna vertebral situados en los plexos medular, cervical, dorsal, lumbar, sacral y coccígeo. Y cita a Ghandi: 'La vida persiste en medio de la destrucción. Por lo tanto debe de haber una ley superior a la ley de la destrucción. Únicamente bajo esa ley la sociedad puede ser inteligible y la vida digna de ser vivida'. La grandeza de la ciencia sería indagar acerca de esa ley, y la del arte celebrarla y reflejarla, opina.

Y efectivamente durante el último siglo se han acercado tradiciones espirituales milenarias y las ciencias más avanzadas, psicología transpersonal y astrofísica por ejemplo, neurociencia y oraciones, para contarnos interpretaciones de la vida que coinciden sobremanera. Para el Movimiento Nueva Era del que Yogananda fue uno de sus pioneros hemos entrado en una nueva Era y la humanidad está a punto de dar un salto evolutivo, aunque la crisálida se debate aún en el podrido cascarón que nos rodea. Es una bonita creencia aunque no pueda creerse. Rafael Álvarez aporta su bienvenido grano de arena.

Las últimas aportaciones de este brujo caminante han sido La Odisea de Homero (ver nuestra reseña), El asno de oro de Apuleyo (ver nuestra reseña), Misterios del Quijote (ver nuestra reseña) y 'Teesa o el sol por dentro' (ver nuestra reseña). Vaya marcha la de este señor juglar que acaba de cumplir los 67 y sólo está un poco ronco. La obra ha pasado ya por varias ciudades, Santander, Sevilla, San Sebasatián. Realiza la proeza de ser contratada dos meses y medio por un teatro comercial. El Brujo y Cofidis arriesgan y merecen recompensa de espectadores por ello.

Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Interés, 9
Adaptación, 9
Puesta en escena, 7
Interpretación, 9
Producción, 7
Documentación para los medios, n/h
Programa de mano, 7

Teatro Alcázar
Autobiografía de un yogui
Adaptador, director e intérprete: Rafael Álvarez El Brujo, a partir de la obra de Paramahansa Yogananda
Del 6 de septiembre a 12 de noviembre 2017

Música en vivo: Javier Alejano
Vestuario: Gergonia Moustellier
Luz: Miguel Ángel Camacho.

Entradas desde 12€
Martes a viernes 20:30 h. Sábados 20:00 h. Domingos 19:00 horas
Desde el 15 de octubre, los viernes cambian a las 20:00 horas
Duración aprox: 140 minutos.