Birdie - Teatros del Canal

'Birdie' se presenta como un espectáculo multimedia con vídeo en directo, muchos objetos de tienda a cien, cine y músicas, maquetas, dos mil animales en miniatura, y tres señores manejando ordenadores, focos y cámaras. Se basa en una anécdota y quiere obtener conclusiones universales. Es una fábula infantil con bonitos efectos especiales que se deja ver, pero que sólo aporta algo de buenismo inconsecuente.

La compañía Agrupación Señor Serrano se ha convertido en una década en símbolo generacional de una forma de hacer teatro que quiere superar al teatro anterior con espectáculos caóticos e incoherentes con mucho multimedia y poco seso, provocadores formalmente e inanes intelectualmente, donde los guiños de mercadotecnia sustituyen a los planteamientos serios y la autopromoción en las redes del cotilleo 'modelno' encubren la falta de madurez profesional y personal. No es el único símbolo ni el más criticable en esta oleada de 'artes escénicas contemporáneas' en la que abundan los bodrios y se salvan pocas cosas, donde casi todo es improvisación y caradura.

Son cosas del cambio generacional y así deben aceptarse, con cierto cachondeo y condescendencia, sin tomarse a mal los balbuceos, porque todos hemos sido jóvenes -je,je,je- y hemos querido romper con lo anterior para descubrir que a menudo lo empeorábamos. Si en la generación anterior se quería cambiar el orden social y se parió tanta mierda por lo menos como la que ya existía, en esta presenciaremos lo mismo. Y es que Agrupación Señor Serrano es a Las Madres del Cordero como 'Birdie' a Castañuela 70. Así que vaya por delante nuestra comprensión y buen rollete.

'Birdie' se basa en una famosa foto de la verja de Melilla con un grupo de subsaharianos subidos en lo alto del lado marroquí mientras del lado español en un idílico campo de golf una mujer les contempla mientras su compañero de juego se dispone a atizarle a la bola. Antes los Serrano nos relatan el despertar del fotógrafo que va a realizar esa foto, y nos han mostrado con gran detenimiento una por una las páginas del periódico del día. Luego les tocará enseñarnos a mirar fotos, detallarnos exhaustivamente todos los detalles de esta, desde la procedencia de la ropa de los que quieren saltar, a las marcas de las zapatillas de los golfistas, incluida toda la flora circundante. Una vez desmenuzado el nudo del drama llegará la metáfora de asimilar a los allí izados con pájaros, pájaros temibles de la peli de Hitchcock, y pájaros inofensivos de las migraciones anuales entre continentes.

Bandadas de vencejos surcan la gigantesca pantalla -el único y omnipresente protagonista de la pieza- despertando oleadas de sentimentalismo, puesto que si los pajaritos emigran libremente por qué no van a hacerlo los humanos, hay que ver, qué malo es el mundo. En su argumentación adolescente se les olvida un minúsculo detalle que invalida toda su tesis y es que los pájaros emigran todas las temporadas buscando el calorcito pero retornan todas las temporadas a su lugar de origen.

Pero que una mala metáfora no te estropee el espectáculo; y así seguiremos aprendiendo que en el filme citado, los pájaros no son malos sino que representan nuestros miedos, hasta desembocar en una encantadora y prolongada escena en la que nuestros 'performers' nos van mostrando su colección de dos mil figuritas, que no son aquellos indios y americanos con diligencia y fuerte incorporado con que tanto y tan bien jugamos en nuestra infancia, sino una colección más ecléctica y fantasiosa que comienza en el útero de la venus paleolítica de Willendorf y prosigue con una enorme sucesión de bebés gateando, alternados con animalitos de las sucesivas faunas desde que el mundo es mundo, avanzando sinuosos por poblados y montículos, sufriendo catástrofes naturales y guerras aniquiladoras, hasta más o menos llegar hasta ahora con aparición final de la cultura del petróleo representada por la Shell y su logo amarillo símbolo de los daños ecológicos a nuestro amado planeta tierra. Todo ello lo vemos convenientemente proyectado en la gran pantalla, hasta que la convidada de piedra que con su chándal rojo ha estado toda la función sentada de espaldas al público se venga hacia adelante se quite la capucha y flanqueada por dos potentes turbinas puestas en funcionamiento simule ese liberador vuelo de pajarito que nos espera a todos.

Birdie se estrenó en Barcelona hace dos años y se ha visto en Brasil, Irán, Reino Unido, Holanda, Noruega y Finlandia. Fundada por Àlex Serrano, de 42 años, en Barcelona en 2006, la Agrupación Señor Serrano ha estrenado diez 'piezas teatrales' (mejor sería decir espectáculos de gran formato) y cuatro pequeñas 'performances', todas ellas de creación propia, mediante prolijos procedimientos de preparación y testado que han incluido en este caso un año de documentación y estudio, y otro año de residencias en instituciones teatrales europeas alternadas con consultas a expertos y pruebas con público (al estilo de lo habitual en el lanzamiento de nuevos productos comerciales) hasta llegar a este resultado, celebrado con arrobo por un público afín el día del estreno en Madrid, de coproducción séxtuple, que ha contado con el apoyo de al menos cinco instituciones y organismos, y en el que están esponsorizadas hasta las figuritas de goma. A la última en gestión, de muy cuidada ejecución, de aceptable puesta en escena, un producto bien elaborado para una propuesta inmadura conceptualmente y abigarrada formalmente.

VALORACIÓN DEL ESPECTÁCULO (del 1 al 10)
Interés: 6
Propuesta: 5
Puesta en escena: 7
Producción: 8


Teatros del Canal
Sala Verde
'Birdie'
AGRUPACIÓN SEÑOR SERRANO
Del 1 al 3 de marzo a las 20 horas

Creación: Àlex Serrano, Pau Palacios y Ferran Dordal
Performance: Àlex Serrano, Pau Palacios y Alberto Barberá
Voz: Simone Milsdochter
Project manager: Barbara Bloin
Diseño de iluminación y videoprogramación: Alberto Barberá
Diseño de sonido y banda sonora: Roger Costa Vendrell
Videocreación: Vicenç Viaplana
Maquetas: Saray Ledesma y Nuria Manzano
Vestuario: Nuria Manzano
Asistente de producción: Marta Baran
Asesora científica: Irene Lapuente / La Mandarina de Newton
Asesor del proyecto: Víctor Molina
Asesoramiento legal: Cristina Soler
Management: Iva Horvat 
 
Agradecimiento especial a José Palazón por la cesión de la imagen de referencia del espectáculo.
Espectáculo en español e inglés con sobretítulos en español
Este espectáculo hace uso de luces estroboscópicas
 
Una producción del Grec 2016 Festival de Barcelona, la Agrupación Señor Serrano, la Fabrique de Théâtre-Service des Arts de la Scène de la Province de Hainaut, el Festival Terrassa Noves Tendències, Monty Kultuurfaktorij y el Festival Konfrontacje Teatralne.

Con el apoyo de la Oficina de Cultura de la Embajada de España en Bruselas, el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya, el Centre International de Formation en Arts du Spectacle de Bruxelles, Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música (INAEM), Institut Ramon Llull.

Agradecimientos: Biennale di Venezia - Biennale College Teatro 2015, Panspermia – Marcel·lí Antúnez, Jordi Soler, Max Glaenzel, Carles Guillem, Jaume Riera, Julia Pelletier, Lara Molina, Pasqual Gorriz, Arturo Rodríguez Morato, Fabrice Chan, Yannick Roman, Yasmina Boudia, Ignacio Español, Rosa Pozuelo, Javier Bauluz y en especial a todos los participantes en los workshops de la Bienal de Venecia y del CIFAS.

Esponsorización de los animales en miniatura: Safari Ltd.

Más información sobre el espectáculo en: http://www.teatroscanal.com/espectaculo/agrupacion-senor-serrano/