Lucía de Lammermoor - Teatro Real

El Teatro Real ofrecerá 15 funciones de esta ópera, que en el  último medio siglo ha escalado los repertorios de todo el mundo. Una extraordinaria producción con excelentes direcciones musical y artística y un magnífico reparto. Velada irrepetible; y acontecimiento de final de temporada que se podrá ver gratis en toda España.

Esta producción de la Ópera Nacional Inglesa ha recorrido con éxito importantes teatros y llega a Madrid avalando su fama. La puesta en escena de David Alden se inspira en la opresiva atmósfera victoriana de los cuentos de Edgar Allan Poe y es sumamente original, repleta de detalles simbólicos, cruzada de alusiones -unas de perfecto encaje y otras de dudoso significado-, que llenan la escena de constantes novedades, a cargo de un póquer de ases, con el escenógrafo Charles Edwards -que elige muros costrosos donde podría haber lujo-, la figurinista Brigitte Reiffenstuel -que con la falda escocesa del protagonista le destaca pero le minimiza-, el iluminador Adam Silverman -ducho en los contrastes sombríos- y la coreógrafa Claire Gaskin, que se excede con el grupo de beodos. Alden sitúa la ópera en un decadente sanatorio victoriano diseñado por Edward inspirado en la residencia del médico descubridor del síndrome de Down.

El director musical israelí, Daniel Oren, conocedor del melodrama romántico italiano, obtiene un indudable sobresaliente al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, después de sus anteriores presencias en el Real con Les pêcheurs de perles y La favorite, en todo momento perfectamente sincronizados con un elenco que figurando como segundo de los dos que se alternan en las quince funciones, alcanzó categoría de absoluto primero. La soprano rusa Venera Gimadieva (ya destacada en el Real con sus intervenciones en La traviata, I puritani, y El gallo de oro), obtuvo un triunfo importante provocando largas ovaciones en sus más destacadas intervenciones. Junto a ella Ismael Jordi (L’elisir d’amore y Roberto Devereux) estuvo notabilísimo confirmando su brillante presente y probable mejor futuro, y ambos fueron secundados de forma impecable por Simone Piazzola como Enrico Ashton, el bajo Marko Mimica como Raimondo Bidebent, el tenor chino Yijie Shi como Lord Arturo Bucklaw, la mezzosoprano Marina Pinchuk como Alisa, y el barítono Alejandro del Cerro como Normanno.

Venera Gimadieva es una de las mejores sopranos ligeras del momento. Reúne junto a una voz privilegiada grandes dotes actorales y una figura distinguida de heroína de leyenda. En la extrema dificultad de la coloratura y los registros agudos y endemoniados de su papel que inmortalizaron cantantes como Maria Callas o Edita Gruberová, que interpretó el papel en el Teatro Real en 2001, mantiene una presencia irreprochable.

El jerezano Ismael Jordi es sin duda uno de nuestros mejores tenores, y en el punto álgido de su carrera, con 45 años, ha cantado esta temporada este mismo papel en en Londres y Zurich, 'Romeo y Julieta' en Montreal y Atenas, 'Rigoletto' también en Zurich y 'Fausto' también en el Real. Hace unos años declaraba que le debe mucho al fútbol -jugó de defensa en equipos profesionales- 'porque esa mentalidad deportiva me ha ayudado a afrontar esta carrera', y que cuando se nota bajo de moral escucha a Terremoto y La Paquera. 

Todo el tercer acto es un envoltorio exquisito para que soprano y tenor interpreten largas y preciosas arias en un desafío/colaboración que determina el resultado final. La escena capital de la ópera es la "escena de la locura", "Il dolce suono...Spargi d'amaro pianto" del Acto III, que contiene las notas para soprano más altas del repertorio, con dos mi bemoles sobreagudos que no están en la partitura. A continuación, el desesperado Edgardo de "Tombe degli avi miei (Tumbas de mis padres) a "Tu che a Dio spiegasti l'ali (Tú que extendiste tus alas al Cielo)" ofrece su tremenda réplica. Gimadieva y Jordi superaron la prueba, la primera con dulzura, el segundo con desgarro trémulo.

Donizetti compuso la música en apenas un mes, influenciado por el triunfo de I puritani, de su rival Vincenzo Bellini, cuya ópera tiene también una estremecedora escena de locura y una premonitoria tempestad. Lucia di Lammermoor es una joven huérfana, desequilibrada y soñadora, enamorada de Edgardo, enemigo de la familia, odiado por su hermano, que la incita a casarse con un noble adinerado para salvarlos de la ruina. Para ello, con la complicidad del capellán y las malas artes de su guardián, hace creer a Lucía que su enamorado la ha traicionado. Empujada a firmar el acta matrimonial, la joven, rota por el dolor y presa de la locura, asesina a su esposo en la noche de nupcias, enajenada en una especie de ensoñación angelical que culmina con su muerte y el posterior suicidio de su amado. Ni que decir tiene que Alden se ha tomado bastantes licencias de adaptación sobre todo en el primer acto pero que no agravan demasiado el demencial libreto, parecido a todos los de la época, truculencia de amores fatídicos, juramentos solemnes, equívocos mortales y trágico final de los desgraciados amantes.

La partitura fluye, con cuidadas intervenciones de los personajes secundarios y trepidantes subrayados del coro, alrededor de remansos en los que los protagonistas expresan sus sentimientos con gran aliento expresivo y una escritura vocal llena de artificios. Donizetti estaba en la cumbre de su reputación pues Rossini se acababa de retirar y Bellini moriría al poco, dejando a Donizetti el cetro solitario.​ Además había interés en Europa en la historia y la cultura de Escocia. Lo romántico de sus violentas guerras y enemistades, así como su folclore y su mitología, intrigaba a los lectores y las audiencias del siglo XIX.

Lucy Ashton (Lucía) se ve atrapada en la enemistad entre su familia y la de los Ravenswood. Se ambienta en las colinas Lammermuir (Lammermoor) de Escocia en el siglo XVII. Por mucho tiempo se consideró esta ópera como mera pieza de lucimiento para sopranos de coloratura y era parte poco conocida del repertorio operístico. Pero en la velada del pasado sábado, estreno del segundo reparto, brilló a enorme altura en una producción sobresaliente. Gimadieva hizo levantarse de su silla en el foso a Sascha Reckert con cuya armónica de cristal mantuvo un diálogo emocionante. El director Oren hizo lo mismo con toda la orquesta y fue largamente reconocido. Y hasta el tenor chino Yijie Shi fue celebrado en su breve pero muy acertada actoralmente intervención como Lord Arturo Bucklaw, ese mequetrefe presuntuoso impuesto como marido a Lucía. Allá donde estén no se la pierdan este 7 de julio. Comprenderán por qué la ópera es el espectáculo más excelso y exquisito de estos tan romos tiempos en los que nos movemos.

Aproximación al espectáculo (valoración del 1 al 10)
Interés: 9
Dirección musical: 9
Dirección artística: 9
Voces: 8
Orquesta: 8
Coros: 8
Escenografía: 9
Producción: 9
Programa de mano: 9
Documentación a los medios: 9

Teatro Real

LUCIA DI LAMMERMOOR
Dramma tragico en tres actos
Música de Gaetano Donizetti (1797-1848)
Libreto de Salvatore Cammarano, basado en la novela
The Bride of Lammermoor (1819), de Walter Scott
Estrenada en el Teatro San Carlo de Nápoles el 26 de septiembre de 1835
Estrenada en el Teatro Real el 31 de mayo de 1851
Producción de la English National Opera

EQUIPO ARTÍSTICO
Director musical      Daniel Oren
Director de escena     David Alden
Escenógrafo     Charles Edwards
Figurinista      Brigitte Reiffenstuel
Iluminador      Adam Silverman
Coreógrafa      Claire Gaskin
Reposición de la coreografía     Maxine Braham
Director del coro     Andrés Máspero                    
Armónica de cristal  Sascha Reckert (días 22, 23, 25, 26, 28, 29, 1)
             Philipp Marguerre (2, 4, 5, 7, 8, 10, 11, 13)
REPARTO
Lucia     
Lisette Oropesa (22, 25, 28, 1, 4, 7, 10, 13)
Venera Gimadieva (23, 26, 29, 2, 5, 8, 11)

Sir Edgardo di Ravenswood, enamorado de Lucia     
Javier Camarena (22, 25, 28, 1, 4, 7, 10, 13)
Ismael Jordi (23, 26, 29, 2, 5, 8, 11)

Lord Enrico Ashton, hermano de Lucia      
Artur Rucinski (22, 25, 28, 1, 4, 7, 10, 13)
Simone Piazzola (23, 26, 29, 2, 5, 8, 11)

Raimondo Bidebent, capellán de Lucia      
Roberto Tagliavini (22, 25, 28, 1, 4, 7, 10, 13)
Marko Mimica (23, 26, 29, 2, 5, 8, 11)
     
Lord Arturo Bucklaw, marido forzado de Lucia, Yijie Shi
Alisa, docella de Lucia,  Marina Pinchuk
Normanno, jefe de la guardia, Alejandro del Cerro
                                                                         
Actores
Fredo Belda, Jordi Casas, Gabi Nicolás,
Nacho Rodríguez, José Ruiz, Alexandro Valeiras, David Vento

Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real

Con el patrocinio de Telefónica.

DURACIÓN APROXIMADA
Actos I y II: 1 hora y 30 minutos
Pausa: 25 minutos
Actos III y IV: 1 hora y cinco minutos

FECHAS
22, 23, 25, 26, 28, 29 de junio
1, 2, 4, 5, 7, 8, 10, 11, 13 de julio
20.00 horas

RETRANSMISIONES

En el marco de la Semana de la ópera (del 2 al 8 de julio), Lucia di Lammermoor será retransmitida el 7 de julio a las 21.30 horas en pantallas instaladas en plazas, parques, casas de cultura y ayuntamientos, y también en importantes museos, teatros y auditorios de toda España. Municipios de más de 40 provincias se han sumado ya a la retransmisión, cuyo plazo de inscripción sigue abierto hasta el 30 de junio en: operaparatodos@teatroreal.es. La ópera se retransmitirá también, para todo el mundo, en Facebook Live, Palco Digital y Opera Vision (plataforma de Opera Europa) ese mismo sábado, 7 de julio, a las 21.30 horas. Durante la Semana de la Ópera habrá concursos y sorteos que invitarán a la participación ciudadana a través de las redes sociales del Teatro Real, que se irán nutriendo de contenidos audiovisuales centrados en la trágica historia de amor y locura de Lucia di Lammermoor: #LocuraConLucia.