¡24 horas mintiendo! - Teatro de la Zarzuela

El Teatro de la Zarzuela despide la temporada con esta revista de los años cuarenta, evasiva entonces, hoy absurda a pesar del cepillado actualizante de Alfredo Sanzol sobre el mamotreto del libreto. El notable compositor Francisco Alonso se limitó a un popurrí de géneros populares con escasas intervenciones vocales. El Teatro de la Zarzuela en vez de emular al Real desciende a La Latina: quizás sea la fórmula preferida por su público para resolver el sainete en vivo en que se ha visto últimamente inmersa.

Sobre el libreto que escribieran Francisco Ramos de Castro y Joaquín Gasa para el estreno de la obra en 1947 Sanzol ha aplicado chispa 'jóvena', gracietas facilonas, alusiones tópicas que fueron muy celebradas el día del estreno pero que no elevan el original ni un milímetro; al contrario, pretendiendo darle vigencia, arruina el distanciamiento cómplice, que es lo único que puede salvar la presencia de esta revista mediocre en un teatro como este que anda alardeando de ser único en el mundo, como si pudiera haber otro dedicado en exclusiva a la ópera española en Suiza o Abu Dabi.

Se dirá que una revista es una revista, género respetabilísimo que nos alegra que sea recobrado por la generación ya dominante en el panorama cultural, pero no siempre tuvo altura de comedia musical. Un rescate como este, que se compara con los musicales de Broadway más por intención loable que por resultado parco, debiera presentarse con modestia y en parangón con 'Mi princesa roja' o 'La llamada', en el Lara o el Arlequín, siempre con los máximos respetos.

Alonso compuso catorce zarzuelas y veinte revistas. Esta fue su última obra, estrenada aún convaleciente de una operación por desprendimiento de retina. Su música en general es graciosa, alegre, de fácil melodía y acento popular, destacando en celebrados pasodobles y chotis aún muy apreciados como 'El Pichi' de Las Leandras o 'Tabaco y cerillas' de Las de Villadiego, por no hablar de la canción 'Maitechu mía'. Pero en esta pieza apenas hay nada reseñable porque el número inaugural de las 'cocteleras retrecheras' es penoso, y de la samba de las frutas tropicales que rubrica el primer acto qué podemos decir que se salga de esa emisora ramplona que llevan puesta tantos taxistas.

Así que querer sacarle significado y enjundia a este entretenimiento, hablar de denuncia de males sociales, tiene bemoles. Es una tontería para pasar el tiempo quien lo tiene de sobra y no sabe cómo emplearlo. Simplemente constata la mentira como lubricante social, el imperio consolidado de las apariencias, el reinado de la simulación en nuestros vidas. Lo obvio, lo que se da por descontado hoy día.

Jesús Castejón tiene todo el derecho del mundo a la nostalgia, y lleva tiempo prolongando su notable carrera de actor y tenor con incursiones en la dirección de escena, como la excelente en este mismo teatro en 2013 con el programa doble 'La reina mora' y 'Alma de Dios' (ver nuestra reseña de entonces) o la aceptable de La venganza de don Mendo en el Fernán Gómez en 2016 (ver nuestra reseña de entonces). En esta tercera entrega dramatúrgica suya compagina ejercer la dirección con el papel de protagonista, y puede que sea demasiado aunque el personaje de Casto canta poquito.

En estricta valoración artística el espectáculo resulta solo aceptable. La escenografía de Carmen Castañón es vistosa -ese doble nivel, ese coexistir vivienda y escenario- pero profundamente liosa y hay que echar mucha imaginación para creérsela. Apreciable despliegue de vestuario el de Ana Garay, correcta iluminación de Eduardo Bravo y buenas coreografías de Nuria Castejón, hermana de Jesús. El equipo titular cumple y cumple bien.

Otra cosa hay que decir del reparto. Resulta encomiable y loable que el Proyecto Zarza intente crear una cantera de cantantes que lleguen a la “primera división” de nuestro teatro musical, pero en esta producción se nota excesiva bisoñez. Las pocas intervenciones solistas son de limitado alcance. Apenas se puede destacar el tono de Nuria Pérez y criticar los excesos de Enrique Viana, que se apodera de la escena y subyuga al respetable con sus portentos en el tradicional cabaret de plumas. Todo tiene un enfoque tan anticuado que asombra ver en la platea parejas homo y bandadas de actrices jóvenes encantados y encantadas del repertorio clásico de mariquitas y buenorrras.

El director musical, Carlos Aragón, se atreve en sus intentos de promocionar el espectáculo a emparentarlo con los musicales que tanto en Broadway como en Hollywood vivían su época dorada en los años 40 del pasado siglo, con la singularidad de 'su formato más castizo, una revista brillante, hilvanada a través de un argumento entre inverosímil y surrealista, un auténtico vodevil'. Aragón está muy discreto, la orquesta suena poco y a menudo tapa las endebles voces del elenco.

Con el reparto, uno se pregunta si Castejón ha acertado presentando estos personajes igual que eran hace ochenta años -unos borricos con apariencia de finolis- o si la sociedad de las mociones de censura, los enguajes politiqueros, las teleseries y los 'realities' bochornosos ha evolucionado un tanto. La respuesta es descorazonadora. El estreno de esta versión actualizada de '¡24 horas mintiendo!' ha debido parecerse muy mucho al de 1947. El público parecía disfrutar a la pata la llana de la estulticia y ordinariez que colmaba el escenario. Sus continuas ovaciones expresaban consenso. Volvemos a 1947 mientras simulamos estar en 2020. Hay algo fabuloso en los españoles, sean catalanes o asturianos: su anclaje o permanente retorno a los finales del siglo XIX.

VALORACIÓN DEL ESPECTÁCULO (del 1 al 10)
Interés: 5
Música: 6
Versión: 6
Dirección musical: 5
Dirección artística: 5
Orquesta: 5
Voces: 5
Escenografía: 6
Producción: 6
Programa de mano: 7
Documentación a los medios: 9


Teatro de la Zarzuela
¡24 horas mintiendo!
Comedia musical en dos actos
Música de FRANCISCO ALONSO
Libreto de Francisco Ramos de Castro y Joaquín Gasa, en versión libre de Alfredo Sanzol
Estrenada en el Teatro Bretón de los Herreros de Logroño, el 12 de junio de 1947
Nueva producción del Teatro de la Zarzuela

Fechas y Horarios
29 y 30 junio; 1, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 10, 11, 12, 13 y 14 de julio de 2018
20:00 horas (domingos, a las 18:00 horas)

Dirección musical
    Carlos Aragón
Dirección de escena
    Jesús Castejón
Escenografía
    Carmen Castañón
Vestuario
    Ana Garay
Iluminación
    Eduardo Bravo
Coreografía
    Nuria Castejón

Reparto
 
CASTO, padre de Charito y Totó y marido de Casta - Jesús Castejón             
CASTA, mujer de Casto -  Gurutze Beitia                            
TOTÓ, Novia de Fernandito - Estíbaliz Martyn                            
CHARITO, Novia de Ricardo  - Nuria Pérez                              
RICARDO, Novio de Charito- Joselu López
AMO LOLO - Enrique Viana - Mayordomo de la casa                 
RAMONA - Raffaela Chacón - Mujer de Fileto                 
FERNANDO - Ángel Ruiz - Padre de Fernandito y marido de Laura
LAURA - Cecilia Solaguren - Mujer de Fernando                 
BOMBARDINO - José Luis Martínez Político corrupto y marido de Magdalena                 
MAGDALENA - María José Suárez - Mujer de Bombardino                      
FILETO - Mario Martín - Padre de Ricardo y marido de Ramona                
FERNANDITO - Luis Maesso - Novio de Totó.