Un perro yorkshire.
PD
Aún no se ha apagado en Brasil el eco de Titã, el perro de cuatro meses enterrado vivo en la ciudad del interior del Estado de Sâo Paulo, en la ciudad de Novo Horizonte, cuando otro caso de tortura animal, esta vez, llevada hasta la muerte, ha estremecido esta tarde del viernes a todos los amantes de los animales brasileños.
Cuenta Juan Arias en el blog que mantiene en 'El País' que el caso, que está en manos de la policía de la localidad de Formosa, a 75 kilómetros de la capital de Brasilia, es más grave si cabe que el de Titã por tres motivos:
Al revés de Titã, que enterrado vivo durante 12 horas consiguió sobrevivir y parece haberse salvado ya que mejora cada día y ya ha empezado a andar y comer solo.
La noticia ha saltado a los periódicos y a las redes sociales porque la policía divulgó el video de tres minutos de duración que había recibido anónimamente y que enseguida ha recorrido con indignación las redes sociales.