La niña kye Savren-McCromick y Hayden Hatfield Ryals. Facebook.

Skye Savren-McCromick es una niña de tres años que ha luchado contra el cáncer prácticamente toda su corta vida. En marzo de 2016 fue diagnosticada de leucemia mielomonocítica juvenil y los médicos le daban solo un 10% de posibilidades de sobrevivir.


Según relata La Vanguardia, era necesario recibir un trasplante de médula ósea con urgencia. Lo recibió de parte de Hayden Hatfield Ryals, una joven que acudió a un centro de donación y poco después fue requerida para salvar a Skye. Le dijeron que era compatible con una menor que tenía leucemia, así que decidió hacer la donación inmediatamente.


Lo que ha hecho de esta historia algo diferente a otras es el componente humano. La donante se casaba poco después la intervención de la pequeña quien fue la encargada de llevar los anillos hasta el altar.


Tal y como relata el mencionado medio


Los padres de Skye aceptaron con agrado la invitación de Hayden para que su hija formara parte de un día tan especial en la vida de la donante, así que se pusieron en contacto inmediatamente. Receptora y donante se conocieron en el ensayo previo a la boda y ahora son inseparables.


Hayden escribió en su cuenta de Facebook que


Ella es todo para mí y fue un honor ayudarla a vencer el cáncer.


Este ejemplo de generosidad máxima ha catapultado a la viralidad la historia que detrás ratifica la importancia de estas terapias. No solo la donación sino también el concienciarnos que buscar métodos para preservar médula, sangre del cordón umbilical y otros importantes tejidos es el seguro de vida que la ciencia nos ofrece.