Silverstone.
El Gran Premio de Gran Bretaña acogerá el segundo duelo directo entre los dos grandes favoritos a ganar el Mundial: Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa se disputarán el liderato sobre el trazado del remodelado Silverstone, un circuito que, además, no acogía el Mundial de motociclismo desde hace 24 años y se ha convertido en el mas rápido del campeonato.
El nuevo Silverstone tiene una longitud de 4.023 metros con una anchura máxima de 10,67 metros y doce curvas. Los ganadores fueron, la pasada temporada, Pol Espargaró en 125 c.c.; Ahoyama en la desaparecida 250 c.c.; y Andrea Dovicioso en la categoría reina.
Esta es la novena remodelación desde 1950, pero también la más profunda que se recuerda y que afecta a una de las zonas más carismáticas de este viejo aeródromo de la RAF construido en 1943. Se pierden las curvas de Abbey, Bridge y Priori, una de las partes más rápidas. Abbey , en concreto, era una curva a derechas, tras salir de un pasadizo, que se tomaba a 264 Km. /h en sexta velocidad. Circunstancia esta que le hacía mezclar la peligrosidad con la de ser uno de los mayores retos para los pilotos.
Desde lo alto del puente se podían ver los coches entre los tablones de madera, desaparece ese bello pero peligroso impacto visual. Abbey se moderniza, crea la nueva variante que regresa hacia Copse por el interior y culmina en el Loop.
Este fin de semana lo estrenará el Gran Premio de Gran Bretaña de Moto GP, una competición que no se celebraba en Silverstone desde 1986. Y que vuelve con el carisma intacto al tener el 11 de julio, el Gran Premio de F1, será otro gran momento que dictaminará si este circuito mantiene su esencia o si lo han arruinado, en cualquier caso será de los pocos que compaginen coches y motos del más alto nivel.
RÉCORD DE VICTORIAS ESPAÑOLAS
Salvo hecatombe no esperada, esta temporada se espera un récord español de victorias en la clase reina, cifrado hasta la fecha en las seis que acumularon la pasada temporada entre Lorenzo (cuatro) y Pedrosa (dos) y en las mismas que ganó Crivillé en 1999 en su camino al título de la categoría, entonces 500cc.
En las cuatro primeras carreras de la presente temporada ya suman tres entre el mallorquín (dos) y el catalán (una), por lo que de mantenerse ese promedio la cifra se podría disparar hasta las trece o catorce al finalizar el campeonato. Si en 1992, cuando Crivillé abrió la lata con su inolvidable triunfo en Assen, nos hubieran dicho que se iba a llegar a esta situación, pocos se lo habrían creído. Es así porque del dominio de los pilotos americanos se pasó al del australiano Doohan y a éste, con el paréntesis de los títulos del citado Crivillé y Roberts, le siguió Valentino Rossi, cuyos siete títulos en la clase reina sólo tuvieron la interrupción de la ocasional corona de Hayden y la de Stoner.
Pues bien, ahora sin Rossi en la pista, que por cierto estará como mínimo en el dique seco hasta Brno (15 de agosto), el reparto del pastel de las victorias en MotoGP se hace aún más generoso porque, salvo que Valentino gane todas las carreras en su reaparición, tendrá imposible llegar a las siete conseguidas desde su llegada a la clase reina, en la temporada 2000, con la Honda NSR 500. Aquel año, Rossi ganó dos carreras y fue subcampeón, pasando en las temporadas siguientes el rodillo. Firmó once triunfos en el epílogo del medio litro y otros tantos en el primer año de vida de MotoGP.
Pedrosa tiene ante sí la oportunidad única de mejorar su promedio de dos victorias por temporada y Lorenzo de continuar con una progresión que parece no tener límite: dos en 2008 y cuatro la temporada 2009. El mallorquín este año ya suma dos, para un total de siete, y en Mugello perdió la oportunidad de alcanzar las ocho de Pedrosa en cuatro temporadas. Con su triunfo, Dani impidió, además, que Yamaha cazara a Honda como el fabricante con mayor victorias en la era cuatro tiempos. Antes de Italia, el marcador era 55-54 para Honda y, tras el primer triunfo del año del catalán, la ventaja sube: 56-54.
CÓMO LLEGAN LOS PILOTOS IMPORTANTES
Casey Stoner afronta la quinta cita mundialista, el Gran Premio de Gran Bretaña, dispuesto a superar definitivamente su mal comienzo de temporada. En la última carrera, la de Mugello, Stoner terminó cuarto, su mejor actuación en este Mundial 2010. Su objetivo de afianzar esta progresión ascendente es clara, quiere comenzar a sumar en positivo y volver a contar en la lucha por el título. Stoner encontrará un circuito que ya conoce, ya que rodó allí en sus inicios, cuando dejó Australia junto con toda su familia para recalar en Inglaterra. Aunque no en el trazado actual, el tercio no remodelado es de su gusto. El resto de favoritos sólo lo conocen por la Play Station.
Dani Pedrosa afronta el Gran Premio de Gran Bretaña con mucha confianza después de haber obtenido en Mugello su primera victoria de la temporada. El piloto de Repsol Honda tiene claro cuáles son los puntos en los que tendrá que incidir de cara a la cita de Silverstone. Puesta a punto, suspensión y cambio de marchas, demasiadas cosas para un sólo fin de semana. La lluvia siempre ha sido uno de los principales enemigos del piloto de Repsol Honda, aunque los meteorólogos dicen que no lloverá en Silverstone este fin de semana. Jorge Lorenzo (Yamaha) tiene como objetivo estar en el podio, está mucho más tranquilo y motivado al liderar un campeonato en el momento que lo pretendía basándose en las mejores de sus previsiones, las que en este deporte casi nunca se cumplen.
40 AÑOS SIN SANTIAGO HERRERO
Por otra parte, este mes de junio de 2010 no podemos olvidar el 40 aniversario de la muerte de Santiago Herrero. Aquel 8 de junio de 1970 truncó la vida y la trayectoria deportiva de uno de los pilotos más prometedores del momento. Lo sucedido es un misterio, Woods se había parado a cambiar una bujía y se incorporó al circuito sin mirar, aunque él siempre lo negó, asegurando que Herrero le adelantó antes de que su moto derrapase en la milla trece del circuito de la Isla de Man. El madrileño falleció dos días después en un hospital de Douglas. Era el líder del Mundial de 250cc.
Ya el año anterior había estado a punto de conquistar el título mundial del cuarto de litro, pero una lesión tras una caída en el GP de Irlanda y la fragilidad mecánica de su Ossa le apartaron de conseguirlo por tan sólo cinco puntos (se clasificó tercero). Por eso tenía más ganas que nunca en 1970. Había hecho segundo en Francia y vencido en Yugoslavia, así que llegaba en cabeza del Mundial a la Isla de Man, un trazado maldito de 62 infernales kilómetros por carreteras abiertas, donde algunos pilotos se negaban a competir. (Angel Nieto entre ellos) Pero no él. Ya tenía la experiencia de dos años anteriores en el TT, con un séptimo puesto en 1968 y un tercero al año siguiente, así que le tocaba ganar...
Pero el destino tenía otros planes para un piloto que era todo coraje y pundonor. Se estrelló contra un árbol, fracturándose el cráneo y varios huesos más de un cuerpo que, dos días después, no pudo vencer en su batalla contra la muerte. Han pasado cuarenta años, pero quienes conocieron al gran Santi Herrero nunca le olvidarán. Por algo será. Actualmente los grandes del motociclismo siguen fascinados por una prueba que todavía tiene su fecha pero ya esta fuera del mundial. Valentino Rossi la tiene en su calendario, quiere ganarla, y Jorge Lorenzo, fue este año de visita, parece que cuando la presión del campeonato le de tranquilidad, la disputará.
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