Motor
Tráfico, atascos, contaminación, polución atmosférica y ruido. PD

Aunque apenas se subraya, donde el coche eléctrico encuentra su verdadera razón de ser es por el momento en la ciudad.

Es en el ámbito urbano donde este tipo de motor demuestra ser más eficiente, ya que sólo consume energía cuando avanza, sin necesidad de mantenerse funcionando al ralentí o arrancar de nuevo después de cada parada de motor.

También donde nunca vas a tener problemas de recarga o a quedarte tirado porque se te ha acabado la batería, a menos que sea un patazas de cuidado.

Con la enorme vantaja de que te permite acceder a zonas restringidas al tráfico de no residentes en el centro de algunas grandes ciudades, estacionar sin pagar en las calles con regulación de aparcamiento, entrar a los carriles de alta ocupación e,  incluso usar gratuitamente algunas autopistas.

No es que un vehículo eléctrico sea la panacea de todo, pero en un tiempo razonable y con su uso continuado puedes amortizar su mayor coste de adquisición respecto a los convencionales.

Por el momento los coches eléctricos son más caros, sobre todo debido al coste de sus baterías de almacenamiento. Por ejemplo, en el caso del modelo más vendido, el Renault Zoe, cuesta 4.000 euros más que un modelo convencional equiparable en tamaño como es el Renault Clio en una versión de potencia similar.

Sin embargo, se pueden aprovechar las puntuales ayudas de la administración, como el plan para la compra de vehículos de energías alternativas (Movea), en espera de aprobación para 2018, y que en su última edición de 2017 subvencionaba la compra con 5.500 euros.

También hay que sumar las diferentes exenciones fiscales previstas en cada comunidad para este tipo de vehículos y las facilidades de compra ofrecidas por los diversos fabricantes en forma de importantes descuentos y ventajosos sistemas de financiación. Todas ellas están dirigidas a fomentar el uso de vehículos de emisiones cero y rebajan sustancialmente el precio.

Respecto a la autonomía, es quizán donde más han progresado los eléctricos.

Acaba de presentarse la segunda generación del Nissan Leaf que puede recorrer hasta 285 km en carretera o 415 km en ciudad antes de recargar su batería.

En la ciudad, debido a las distancias, al tipo de recorridos y los puntos de recarga, la mayoría de las necesidades de transporte urbano están cubiertas por la nueva generación de coches eléctricos como puedan ser el Hyundai Ioniq o el BMW i3, que hacen como mínimo 200 kilómetros sin necesidad de enchufarse a sitio alguno.

Un previsible aumento de los puntos de recarga en garajes, comercios y aparcamientos públicos mejorarán previsiblemente y a corto plazo las condiciones de uso urbano.