Motor
Coche eléctrico y carretera inteligente. CE
Los panales solares sirven para dar luz a la carretera y a varias viviendas

China está dejando de ser un país que copia la tecnología desarrollada en otros, para ser una de las cunas de la innovación. La firma china Qilu Transportation Development está trabajando en una carretera inteligente hecha con paneles solares, sensores de mapeo o cartografía y cargadores de baterías eléctricas que servirán para que los coches puedan recargarse mientras circulan.

La tecnología se integrará debajo de un hormigón transparente utilizado para construir un tramo de carretera de 1.080 metros de longitud en la ciudad oriental de Jinan. Alrededor de 45.000 vehículos circulan todos los días por esa vía. Los paneles solares en su interior generan suficiente electricidad para alimentar las luces de la autopista y 800 casas, según el constructor.

Sin embargo, Qilu Transportation quiere ir más allá y no se conforma con una carretera que genere electricidad. Esta firma pretende que la autopista sea tan inteligente como los vehículos del futuro.

El gobierno asegura que el 10% de todos los vehículos deberían ser completamente autónomos para 2030, y Qilu considera que es una oportunidad para ofrecer mejores actualizaciones de tráfico, mapas más precisos y recarga de baterías de vehículos eléctricos en movimiento, todo desde cero.

"Las carreteras que hemos estado usando hasta el día de hoy solo sirven como plataforma para que los vehículos pasen por encima, y son como la generación 1.0", comenta Zhou Yong, gerente general de la compañía.

"Estamos trabajando en las generaciones 2.0 y 3.0 mediante el trasplante de cerebros y del sistema nervioso".

China busca escalar

Este ambicioso proyecto se produce justo ahora que el gobierno del presidente Xi Jinping impulsa un plan Made in China 2025 para ayudar a que la nación se convierta en una potencia de fabricación de alta tecnología e industria de alto valor añadido, y deje de ser un proveedor de zapatillas, ropa y juguetes.

Los 10 sectores destacados por el gobierno para crecer dentro de este plan estratégico incluyen vehículos que usen energías renovables, tecnologías de la información y robótica.

China también tiene un plan bien orquestado para desarrollar su industria de inteligencia artificial que tiene como meta que Pekín sea el principal centro de innovación de la inteligencia artificial para el año 2030.

Parte de ese esfuerzo implica construir lo que el gobierno llama un sistema de transporte inteligente. Según Yuan Peng, subdirector del departamento de ciencia y tecnología del Ministerio de Transportes, la coordinación del desarrollo de los coches con conducción autónoma y los sistemas de carreteras inteligentes será un tema básico para que los coches autónomos y eléctricos funcionen a la perfección.

"El ministerio ayudará a ofrecer carreteras inteligentes para los coches autónomos que están llegando al mercado".

Así es la carretera del futuro

El primer paso constituye una sección de la autopista que rodea a Jinan, un antiguo centro industrial de aproximadamente 7 millones de habitantes que alberga el China National Heavy Duty Truck Group, también conocido como Sinotruk, e incluye a MAN de Volkswagen como accionista minoritario. Zhejiang Geely Holding Group también tiene una planta que trabaja fabricando coches de la marca Geely.

Esta autopista cuenta con tres capas verticales, con el caparazón de un material transparente que permite que la luz del sol llegue a las células solares que se encuentran debajo. La capa superior también tiene espacio para conectar los cables de recarga y los sensores que controlan la temperatura, el flujo de tráfico y la carga de peso.

La carga inalámbrica

Los paneles solares se extienden a lo largo de dos carriles, de tal forma que el firme no parece diferente al de una carretera regular, y son más finos que una moneda. El camino de prueba es demasiado corto para que los coches se recarguen por completo, según explica Zhou.

"Desde el ángulo de la tecnología en sí, la carga no es un problema".

"Los vehículos que se pueden cargar de forma inalámbrica todavía no se usan en las carreteras".

Qilu Transportation no ha dado un marco de tiempo para instalar los sensores que transmiten datos y energía a las baterías de los vehículos eléctricos. La carretera tiene una vida útil estimada de 15 años, igualando el de las carreteras de asfalto tradicionales.

"La autopista solar tiene oportunidades de mercado", asegura Xu Yingbo, analista de Citic Securities en Pekín.

"Las cuestiones clave que deben abordarse son los costes y la fiabilidad".

"El futuro del transporte nos llega mucho más rápido de lo que esperábamos", señala Zhou.

"Tenemos que asegurarnos de que las carreteras evolucionan para que coincida con el desarrollo de los vehículos de conducción autónoma".