Motor
Carlos Tavares PSA The Motor Lobby

El grupo francés y General Motors convocaron este sábado una conferencia de prensa en la sede central de PSA para este lunes en París, a las puertas del Salón de Ginebra, pero el consejo de administración de la automovilística francesa ya ha dado su visto bueno a la operación. La suma de PSA y Opel aumentará la cuota de mercado del grupo francés hasta el 16%, convirtiéndose en el segundo grupo automovilístico europeo, por detrás de Volkswagen.

Hace unas semanas se confirmaban las conversaciones que mantenían PSA y General Motors para la posible compra de Opel. Entonces, la operación se valoró en unos 2.000 millones de dólares. E incluso los analistas llegaron a adelantar la forma de pago: 1.000 millones, la mitad del coste de la operación, sería abonada por PSA en efectivo, y la otra mitad sería asumiendo el pasivo de Opel.

No será hasta este próximo lunes cuando ambas compañías expliquen los pormenores de la operación. De momento conocemos la opinión que el presidente de PSA, Carlos Tavares, hacía pública al inicio de las negociaciones: “Queremos tener una marca alemana en nuestra cartera”, dijo entonces, además de añadir que PSA quería “ayudar a Opel” y aumentar la producción.

La suma de PSA y Opel permitiría aumentar la cuota de mercado del grupo francés hasta el 16% en el mercado europeo, convirtiéndose de esta forma en el segundo grupo automovilístico europeo, por detrás del alemán Volkswagen. Pero la unión de PSA y Opel también supondrá para la compañía gala reducir costes por unidad en el área de investigación y desarrollo, y en especial en los modelos eléctricos y sin conductor.

Una vez realizada la operación, PSA y Opel fabricarán más de cinco millones de vehículos en todo el mundo, con unos 2.000 millones de euros en sinergias por el uso de plataformas y motores conjuntos. PSA-Citroën ocuparía el segundo puesto que ocupa ahora Renault. Este último supera hasta la fecha en ventas a PSA en unas 300.000 unidades. Sin embargo, una vez que se formalice la operación habría que sumar los 1,2 millones de unidades que vende Opel en Europa.

El éxito de esta operación tiene su base en la cooperación que ambas compañías tenían ya en la construcción de automóviles. Este es el caso el nuevo vehículo que saldrá en 2018 de la fábrica que PSA tiene en Vigo. Pero también en la fábrica que Opel tiene en Zaragoza estaba previsto que ambas compañías fabriquen un pequeño monovolumen, una fabricación conjunta que también incluye un todoterrero para uso urbano en la fábrica de francesa de Doubs.

Por si fuera poco, tanto el Gobierno francés como el alemán parecen estar satisfechos con esta operación. El pasado 23 de febrero los responsables de Economía francés y alemán, Michel Sapin y Brigitte Zypries expresaban a través de un comunicado su “esperanza de que el acercamiento entre los dos grandes constructores europeos sea un éxito”.