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Control Guardia Civil The Motor Lobby

Estos datos se enmarcan dentro de la campaña que la Dirección General de Tráfico puso en marcha entre el 5 y el 11 de junio y cuyo objetivo es  poner fuera de la red viaria a aquellos conductores que habían  bebido o consumido droga y que ponen en serio riesgo a cualquier usuario de la vía.

En total se han realizado 158.941 pruebas. De los 1.959 conductores sometidos al test salival específico para comprobar la presencia en el organismo de drogas, 657 resultaron positivas, es decir el 33,5% del total. Como viene siendo habitual, entre las drogas más consumidas están el cannabis (442 casos),  la cocaína (268 casos) y las anfetaminas (88 casos).

Las pruebas salivares para la detección de la presencia de drogas en los conductores se están incrementando progresivamente con la idea de llegar a generalizarse como las que se hacen para la detección del alcohol.

Este incremento progresivo de los controles de drogas entre los conductores es consecuencia del alto porcentaje de conductores que conducen con presencia de drogas y alcohol al volante. En el último informe Estudio de prevalencia de sustancias psicoactivas EDAP 2015, el 12% de los conductores elegidos al azar dieron positivo en alcohol y drogas por encima de los límites legales.

Controles de alcohol

En lo referente al alcohol, en la campaña realizada durante la última semana, se han realizado 156.982 pruebas de control de alcoholemia y 1.626 conductores dieron positivo, de ellos, 1.438 detectados en controles preventivos, 93 tras haber cometido una infracción, otros 80 por estar implicado en un accidente y 15 más por presentar síntomas evidentes de ingesta de alcohol.

De los 1.626 conductores que dieron positivo, a 1.395 se les ha abierto expediente sancionador por vía administrativa, mientras que a los 231 restantes se les han instruido diligencias para su posterior traslado a la autoridad judicial por superar la tasa de 0,60 mg/l en aire espirado. Además, contra 11 conductores se han abierto diligencias y han sido puestos a disposición judicial por negarse a realizar las pruebas de alcoholemia.

Tres casos concretos

Agentes de la ATGC interceptaron y detuvieron en la N-340, a su paso por Totana a un conductor de camión de 40 toneladas por quintuplicar la tasa máxima de alcoholemia permitida a conductores profesionales.

Agentes del Destacamento de Tráfico de Lorca detectaron la circulación de un camión pesado, cuyo conductor evidenciaba ciertos síntomas de encontrarse bajo la influencia del alcohol. Por este motivo, fue sometido a las preceptivas pruebas de alcoholemia en las que arrojó un resultado positivo de 0,77 y 0,75 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, quintuplicando, la tasa máxima permitida que en el caso de conductores profesionales es de 0,15 mg/litro.

El domingo 11,  agentes del Subsector de Tráfico de A Coruña, realizaron la prueba de alcoholemia a un conductor de turismo que dio positivo en alcoholemia. La primera prueba arrojó un resultado de 1,22 mg alcohol / l. de aire espirado, y la segunda no fue capaz de realizarla, quedándose dormido en el desarrollo de la misma y tener que ser despertado por el agente del equipo de Atestados que le practicaba la prueba. Ante la preocupación de los Agentes intervinientes por el estado de dicha persona, se vieron obligados a requerir los servicios sanitarios, siendo trasladado en ambulancia al Hospital Clínico Universitario de Santiago.

Agentes del mismo subsector de A Coruña,  pusieron a disposición judicial durante la semana de campaña a un conductor de bicicleta por dar positivo a alcohol en el test realizado, cuyo resultado fue de 0.86 mg alcohol / l. de aire espirado. Además dicho conductor no hacía uso del casco reglamentario en vía interurbana.