Motor
Taller mecánico Pixabay

Las vacaciones son un tiempo estupendo para disfrutar, recuperar energías y hacer lo que más apetece pero también es el momento en el que más conductores deciden ponerse al volante para poder viajar con su vehículo hasta su lugar de destino. Esto supone dos cosas. La primera de ellas es que hay que tener más precaución (y paciencia) cuando se está en la carretera. Es una cuestión de estadística, si hay más gente circulando se pueden producir más accidentes y más atascos. La segunda es que hay que estar preparados para tratar de asegurar que el viaje saldrá de acuerdo a lo previsto y, para ello, hay que poner el coche a punto. Lo mejor es pasar por un taller y que sean los profesionales los que valoren los puntos más destacables así como, si es necesario, llevar a cabo alguna reparación. Los recambios para coches pueden ser la diferencia entre conducir tranquilos o quedarse tirados a la mitad del camino. Vamos a hacer un repaso a qué se debe hacer para tener el coche listo de cara a estas vacaciones.

  1. Revisar el motor. Es una de las piezas fundamentales de cualquier vehículo y siempre hay que asegurarse de que está en buen estado. De no ser expertos en la materia la única solución pasa por acudir a un taller y que sean los profesionales los que se ocupen de ello. Lo que sí que puede hacer el conductor es estar atento por si escucha algún sonido fuera de lo normal o cosas menores tales como el aceite o el refrigerante.
  2. Asegurarse de ser visible. Los faros y los pilotos han de funcionar de manera correcta porque es la manera de asegurar una buena conducción y también de que los demás conductores puedan ver el coche en cuestión, lo que evita accidentes. Este tipo de recambios para coches también se pueden encontrar en tiendas virtuales, lo que supone un ahorro, sin por ello dejar de contar con las mejores calidades.
  3. Los neumáticos. Es el único elemento del coche que está en contacto directo con el asfalto y el asegurarse de que éstos están en buenas condiciones resulta fundamental. Hay dos cuestiones que hay que revisar. Por un lado, el dibujo que tienen. Si está demasiado gastado es hora de cambiarlos. Por otro, la presión con la que cuentan. Esto último dependerá, más bien, de lo cargado que se vaya a llevar el coche. Antes de lanzarse a la carretera, mejor pasar por una gasolinera y ajustar lo que sea necesario.
  4. Los frenos. No hay mucho qué decir de ellos salvo que, como es lógico, son vitales y también han de revisarse antes de ponerse en marcha. Por norma general, se suele notar su desgaste sin mayor problema.
  5. Elementos de visibilidad. Por si acaso ocurre algún percance siempre hay que contar con llevar el chaleco reflectante y los triángulos. De esta manera se le hace saber al resto de conductores que algo ha ocurrido y que tengan una mayor precaución.
  6. Los papeles. Por último, pero no menos importante, hay que asegurarse de llevar todos los papeles consigo, como el carnet de conducir y los papeles del seguro.