Motor

BMW ha adjudicado un contrato de 1.000 millones de euros al mayor fabricante de baterías de litio en China, Contemporary Amperex Technology (CATL). Este acuerdo permitirá que CATL construya una fábrica en la que producirá celdas para coches eléctricos en Europa. Pero no será europea; parece que BMW no confía aún en los fabricantes del Viejo Continente.

Según informa Autonews, Alemania podría estar entre las localizaciones elegidas para emplazar la fábrica. Así que se baraja Erfut, al este de Alemania, pero el gigante chino también está explorando ubicaciones en Polonia y al menos en otro país de Europa. Y eso son buenas noticias, en parte.

Por un lado, el Viejo Continente necesita poder afrontar la escalada en la demanda de baterías, que según la Comisión Europea, alcanzará los 250.000 millones de euros anuales para 2025, según motorpasión.

Por otro, la Unión Europea se queda con las ganas de apoyar a un fabricante europeo en un mercado altamente competitivo y con escasos beneficios. De hecho, Bosch anunció en marzo que no puede competir con los jugadores asiáticos y no fabricará sus propias baterías para coches eléctricos. El potencial tecnológico está ahí, pero los riesgos económicos son demasiado altos.