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Beijing Electric Vehicle (BJEV), subsidiaria del Grupo BAIC, es un gigante en China (el mayor fabricante de coches eléctricos, de hecho). Para que te hagas una idea, el año pasado vendió 102.341 automóviles, mientras que Tesla hizo lo propio con 14.883 vehículos.

Ahora que China busca empujar a los fabricantes a innovar en vez de depender de las políticas fiscales, BJEV quiere darle un empujón a las baterías para coches eléctricos y ha lanzado un servicio de intercambio de baterías, permitiendo cambiarlas con la frecuencia que el cliente desee, según motorpasion.

Según informa Bloomberg, la compañía china venderá una versión de su compacto EV300 por 12.000 dólares con una tarifa plana mensual de unos 56 euros que permite cambiar la batería con la frecuencia que se desee. Así, el fabricante asiático quiere acabar con la denominada ansiedad por la autonomía y posicionarse en una esfera altamente competitiva.

BJEV planea instalar 100 estaciones de intercambio de baterías en Beijing este año, y asegura que el proceso dura 2 minutos y 46 segundos. El nuevo programa permite además la opción de vender el vehículo a la mitad del precio original en un plazo de tres años.