Hugo Chávez.
EFE
El IPI informa de que durante la misión en Venezuela, con la excepción de Manuel Villalba, no pudo reunirse con miembros del gobierno de Venezuela o del partido
La libertad de prensa en Venezuela es papel mojado, arrugado e incluso quemado.
Ha quedado claro tras la visita del Instituto de Prensa Internacional (IPI) al país, que ha observado el deterioro de este derecho en Venezuela debido a un "clima de intimidación y hostilidad hacia los periodistas y los medios de comunicación".
DELEGACIÓN "IN SITU"
El Instituto, con sede en Viena, llega a estas conclusiones tras el envío de una delegación al país durante cuatro días para obtener una visión de la situación de la prensa. Los resultados definitivos de este viaje se conocerán en enero de 2010.
El IPI también critica el sistema jurídico y judicial actuales en el país latinoamericano por poner en peligro el libre ejercicio del periodismo, así como una situación de polarización y politización en torno a los medios, "que refleja las profundas divisiones en la sociedad venezolana".
Manuel Villalba, presidente de la Comisión de Medios de la Asamblea Nacional y representante de la pro-gubernamental "Periodistas por la Verdad", insistió en que se respeta la libertad de prensa en el país, pero numerosas quejas de informadores y representantes de asociaciones de periodistas sugieren lo contrario.
EL GOBIERNO NO DA LA CARA
El IPI informa de que durante la misión en Venezuela, con la excepción de Manuel Villalba, no pudo reunirse con miembros del gobierno de Venezuela o del partido.
El Instituto mantuvo conversaciones con los principales editores y periodistas de una amplia gama de medios de comunicación, así como representantes de los periodistas y sus asociaciones, la sociedad civil y académicos.
La delegación del IPI estuvo compuesta por el miembro de su consejo ejecutivo Galina Sidorova, redactora jefe de la revista mensual rusa "Soversheno Secretno", y el coordinador de la misión, Michael Kudlak.