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Gabriel Herrera, asesino de su esposa en la cárcel. PD
Gabriel Herrera, de 39 años, cumplía prisión por el asesinato en 2006 de su anterior esposa, también durante una visita en otra cárcel

Tendrían que haberlo visto venir, porque el facineroso tenía antecedentes y propensión: El tipo cumplía prisión por asesinar hace 10 años a su anterior esposa de la misma manera y en el mimso sitio.

El drama ocurrió en la cárcel de Villa Las Rosas en la provincia de Salta (norte), donde Gabriel Herrera, de 39 años, cumplía pena por el asesinato en 2006 de su anterior esposa, también durante una visita a la cárcel.

Andrea Neri, de 18 años, fue a visitarlo con el hijo de ambos, de dos meses, y se dirigieron a una celda autorizados para una visita íntima.

Unos momentos más tarde el hombre salió del calaborzo con el bebé en brazos, lo entregó a los agentes y les anunció que había asesinado a la joven, aparentemente por ahorcamiento, como a la anterior.

Herrera será imputado por feminicidio, que prevé pena de prisión perpetua, dijo el fiscal Pablo Rivero, a cargo de la investigación.

En 2006, Herrera había ahorcado a su entonces esposa Verónica Castro y madre de dos niños de cuatro y nueve años, durante una visita en otra cárcel donde estaba preso por estafa y robo.

Neri lo conoció un año antes cuando acudió a la misma prisión para visitar a un primo.

«Muchas veces le habíamos advertido sobre Herrera. Ella sabía lo que él había hecho, pero los chicos se ponen tercos», se lamentó su tío.

En Argentina se produce un feminicidio cada 30 horas, según la ONG Casa del Encuentro, que realiza estadísticas desde 2008, y que cifró en 230 las mujeres muertas en casos de violencia de género entre enero y noviembre de 2016.