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Diosdado Cabello con Nicolás Maduro. EP

El sátrapa Nicolás Maduro ha cancelado sorpresivamente su visita a Ginebra programada para este 11 de septiembre de 2017 en la que iba a intervenir ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.Relatos espeluznantes de los torturados por Maduro: "Me quemaron la cara con químicos"

La pregunta que todo el mundo se hace a estas horas es si Maduro se lo ha pensado mejor ante el peligro de que pudiera marcarse "un Pinochet", es decir, que apenas ponga un pie en suelo suizo le lean sus derechos mientras le colocan las esposas como hicieron con el dictador chileno en 1998.Descargas eléctricas, gas pimienta en los ojos y amenazas de violación: así tortura el régimen que financió a Podemos

"El presidente Maduro no va a intervenir en el Consejo de Derechos Humanos. Está previsto que el ministro [canciller] Arreaza Montserrat lo haga en su lugar", indicó un portavoz de la institución en una nota enviada a los medios, sin más explicaciones.

La misión venezolana por su parte tampoco ha explicado las razones de dicha cancelación. Las mismas fuentes informaron de que habían recibido una nota verbal de la misión venezolana en la que se indicaba que a Maduro le gustaría intervenir el día de la apertura de la trigésimo sexta sesión ordinaria del Consejo. Este hecho fue confirmado posteriormente por la misión venezolana.

Uno de los mayores miedos de Maduro es la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés) que lleva un año investigando directamente a "Nicolasito" Nicolás Ernesto Maduro Guerra.

Hay que recordar que en 2015 un ahijado de Maduro y un sobrino de su esposa, Cilia Flores, fueron detenidos en Haití con casi una tonelada de cocaína. Los dos apresados fueron identificados como Efraín Antonio Campos Flores, ahijado de Maduro, y Francisco Flores de Freites.

Al menos dos de los informantes de la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA) vinculados al caso por narcotráfico de Efraín Campo Flores y Franqui Francisco Flores fueron asesinados después del arresto.

SORPRESA Y ESTUPEFACCIÓN

El anuncio de Maduro causó sorpresa y estupefacción, y más su participación en el Consejo de Derechos Humanos, dado que este organismo ha sido muy crítico en las últimas semanas con la represión ejercida por su gobierno contra manifestantes y detenidos.

Un informe de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunció el uso letal de la fuerza y actos de tortura por parte de policías y militares contra manifestantes y detenidos -muchos de ellos de forma arbitraria- durante las protestas en contra de la nueva Asamblea Constituyente venezolana.

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, al presentar el informe final el pasado 30 de agosto dijo que la democracia en Venezuela «está apenas viva, si es que sigue viva».

La ONU pedirá al Consejo de Derechos Humanos en la sesión del próximo lunes que estudie tomar medidas para evitar un mayor deterioro de los derechos humanos en ese país, mediante un mecanismo de supervisión, informes regulares o una comisión de investigación.